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lunes, 13 de enero de 2014

El medio es el masaje. Pavlov en la televisión autonómica catalana



En las últimas semanas la Generalitat de Catalunya ha desatado una masiva y omnipresente campaña propagandística en medios de comunicación y soportes publicitarios urbanos, sobre todo en la televisión autonómica catalana, campaña que bajo el disfraz de promover la selección de residuos y su ubicación en los correspondientes contenedores, lanza en realidad mensajes escasamente subliminales dirigidos a los "petits separadors" (pequeños separadores) a fin de que "separin bé" (separen bien"). Y es que separar bien es "un joc de nens" (un juego de niños).

Seguramente el imbécil que ha diseñado este masaje mediático intensivo debe estar muy orgulloso de su presunto ingenio, gracias al cual coloca mensajes en la dirección apetecida por sus amos. 


Una vez más se malversa dinero público en campañas propagandísticas disimuladas que intentan convertirnos en perros de Pavlov, para que cuando nos lo ordenen levantemos la pata al unísono. ¡La que nos espera de aquí al dichoso referéndum, en el supuesto de que llegue a realizarse!

Les dejo un enlace a uno de los muchos formatos de la campaña:

está en YouTube, y no necesita traducción

viernes, 2 de noviembre de 2012

Madrid Arena no ha sido un accidente




La palabra clave es irresposabilidad.

Irresponsables son los miles de niñatos a los que, importándoles un carajo la señalada festividad yankee que supuestamente celebraban, aprovechan esta o cualquier otra excusa para, usando su lenguaje, "ponerse hasta el culo" y en manada de alcohol y drogas. Olvídense de la pasión por la música, el calor del grupo de amigos y todo el bla bla bla justificativo al uso: estos críos podrán llegar algún día a ser doctorados en álgebra pitagórica, pero tienen menos cerebro que un mosquito anófeles. El infantilismo atroz que preside sus actos de mamoncillos malcriados, lo demuestra a diario.

Irresponsables son obviamente los padres que cierran los ojos y hasta quizá envidian el "estilo de vida" (y de muerte) de sus retoños. Luego todo son lloros y carreras en los tanatorios, y asistencia de psicólogos consoladores con cargo al presupuesto público. Pero fuiste tú, imbécil, quien le pagó la moto al niño para que callara apenas cumplió los 18, o le diste las llaves a tu nena de 15 años para que llegue a casa cuando ya es de día vomitando la mierda que se ha metido en el cuerpo durante toda la noche. Desgraciadamente, son legión los padres que confunden el educar a sus hijos en libertad con sacárselos de encima por el medio que sea.

Irresponsable es la empresa que organiza la "fiesta", metiendo nueve mil o diez mil energúmenos, entre ellos cientos o más de menores, en un recinto obsoleto más que inadecuado en materia de seguridad, suministrándoles alcohol barato en precio y calidad y haciendo la vista gorda ante el evidente trapicheo de todo tipo de substancias, para recaudar en una noche una fortuna que engrosará los bolsillos de los emprendedores promotores del evento. Si para alcanzar el éxito económico soñado hay que bloquear las puertas de salida salvo una a fin de que todo dios pase por caja, no hay problema: se bloquean, y punto. El lucro es lo primero. Por cierto, el promotor principal, de apellido Flores, es según EL PAIS persona que "en los últimos años ha mantenido una buena relación con los responsables del Ayuntamiento" A buen entendedor, sobran las palabras.

Irresponsable es el Ayuntamiento de Madrid y su alcaldesa, la falsaria Ana Botella, capaz de presentarse ayer en el tanatorio vestida, peinada y maquillada como para ir al funeral de una tragedia griega clásica. Puro teatro de esta artista genial y persona repugnante. El Ayuntamiento madrileño alquiló para que se  celebrara la "fiesta" de no sé qué un  recinto municipal en el que como informa EL PAIS hoy, existen vomitorios interiores que son pasillos-tubo de 3 metros de ancho por 13 metros de largo, una ratonera  en la que en un instante se amontonaron cientos de cuerpos cuando al parecer un imbécil lanzó una bengala en uno de ellos. Otras bengalas y petardos se lanzaron durante la noche en la pista abarrotada, según testigos presenciales. El aforo de la pista por su parte, "solo permitía dos personas por metro cuadrado" y sin embargo no se impidió el acceso del público situado en el graderío cuando quiso bajar a ella.

Lo peor con todo ha sido saber que por increíble que parezca, la "fiesta" continuó desde las cuatro de la madrugada en que se produjo la avalancha mortal hasta las seis y media, pues según el Telediario del mediodía de ayer de TVE "la policía estimó que era mejor dejar seguir la fiesta para evitar el pánico que se habría desatado de haber intentado desalojar el recinto".  Si esto se ha publicado hoy en la prensa europea imagino las caras de asombro no ya de los expertos en seguridad, sino de cualquier ciudadano medio. El descaro manifiesto es sublime. En realidad el recinto no se desalojó porque, como ya se ha dicho y señalaron múltiples testigos, las puertas estaban bloqueadas;  si en esas condiciones se hubiera intentado hacer salir a todo el mundo por una única puerta se hubiera producido una masacre, ese es el quid de la cuestión. Intentar colgar a la policía una decisión que evidentemente fue tomada por los organizadores de la fiesta con la más que probable anuencia de los propietarios del recinto (el Ayuntamiento de Madrid), demuestra la catadura moral de todos ellos. Fue así como los adolescentes continuaron bailando, bebiendo y drogándose mientras a su lado los servicios de emergencias se llevaban tres cadáveres y dos cuerpos agonizantes; no hay metáfora más precisa del momento social que estamos viviendo en España.

La horda mediática reaccionaria no ha tardado en convertir este auténtico homicidio en una "tragedia inevitable" consecuencia de la cantidad de gente que acude a estos eventos. Anoche un "experto en seguridad" explicaba en Onda Cero que estas cosas pueden pasar "aunque se tomen todas las medidas de seguridad". Y aquí paz, y después gloria. Al fin y al cabo, según la consigna repartida entre los medios de extrema derecha, lo ocurrido en el Madrid Arena no fue una avalancha de masas sino un "agolpamiento" momentáneo de personas en un punto del local.

Algo hemos mejorado, con todo: de momento ningún portavoz oficial ha manifestado que lo ocurrido fuera "la voluntad de Dios".

La imagen que ilustra el post es una fotografía de la avalancha en el Madrid Arena, tomada por una testigo y publicada hoy en el diario EL PAIS.

sábado, 22 de septiembre de 2012

La radicalización del españolismo


Ayer llamé por teléfono a un buen amigo, zaragozano por más señas, para ver qué opinaba sobre toda esta historia que se está cociendo a caballo entre Catalunya y "Madrid" (el centro del poder español no la ciudad, ya saben). La respuesta fue la consabida retahíla de lugares comunes que uno puede leer en LA RAZÓN, EL MUNDO o escuchar en INTERECONOMIA. Soflamas de un españolismo rancio y crispado, de esas que dan verdadero miedo solo con oírlas.

Mi amigo además de ser una buena persona y tener un carácter de lo más pacífico y tolerante, es hombre de una generosidad sin límites y persona netamente de izquierdas. Cuando nos encontramos en Zaragoza y comemos juntos, y a pesar de que lleva años en el paro, aún no he conseguido pagar una sola vez la cuenta; se enfada solo conque lo intente. Como investigador histórico aficionado que es, al igual que un servidor, no es que colabore conmigo en mis proyectos de investigación, es que me ha facilitado en múltiples ocasiones material propio inédito o conseguido por él con un desprendimiento que no he conocido en ninguna otra persona.Y sin embargo, como digo, tras oír  ayer a este hombre, me barrunto que no le costaría mucho aplastar unas cuantas cabezas de esos malévolos catalanes que según él se dedican s quitarles el dinero al resto de españoles y que no cesan de reclamar privilegios que les pongan por encima de los demás. Porque en resumen, en opinión de mi amigo los catalanes no somos más que unos españoles incordiantes que nos creemos más que nadie.

Esta tarde, hace unos minutos, leía el blog de Ramón Cotarelo a través de su enlace en Facebook. En el blog del profesor Cotarelo solo se vierten comentarios de personas de izquierdas, pues todos los que dejan alguna opinión han sido aceptados previamente como contacto deseado por el propietario del espacio en Facebook. Por ello me ha llamado la atención el comentario que ha dejado una señora de quien había leído anteriormente otras opiniones sobre diversos temas, opiniones casi siempre atinadas y desde luego correctas en los modos y formas. En referencia a un post de Cotarelo sobre los problemas planteados en Catalunya estos últimos días, la mujer se descolgaba con una parrafada de inequívoco aroma fascistoide, calificando las reclamaciones catalanas de "falta de ética política y sensatez, que desautoriza la propia personalidad colectiva de la Comunidad Catalana, poniéndole precio". Hablar de "personalidad colectiva de la Comunidad Catalana" (sic), como si todos los catalanes fuéramos uno solo, tuviéramos una sola voluntad y un único posicionamiento sobre cualquier asunto, y considerarla además en su conjunto carente de ética política y sensatez por defender intereses y posicionamientos concretos, equivocados o no, diferentes a los del españolismo hegemónico y hegemonista, es un modo de señalar que recuerda demasiado a la caracterización de los judíos como usureros y taimados que hacen los nazis. Y que además es utilizada también por muchos nacionalistas catalanes y vascos para descalificar a quienes no piensan como ellos, dicho sea de paso, con lo que se demuestra una vez más la identidad existente entre ideologías superestructurales políticamente enfrentadas pero originadas en la misma raíz.

Remacha su comentario la fervorosa patriota con una apelación que firmaría con gusto el propio general Franco: "Lo malo o lo bueno, eso nunca se sabe, es que la soberanía territorial reside en todo el pueblo español", negando que los catalanes (o los murcianos, o los de Villanueva del Monte) puedan decidir lo que les de la gana sobre su propio destino, pues al parecer ese derecho corresponde a otras personas la mayoría de las cuales con seguridad no han puesto los pies en Catalunya ni les importa una higa los problemas de los catalanes, pero a las que unos políticos canallas y venales convencen a diario de que sin el dinero de los catalanes ellos no seguirán cobrando subsidios de paro ni tendrán escuelas ni hospitales. Desde el punto de vista de la teoría política, en fin, el concepto "soberanía territorial" antecediendo o substituyendo a la "soberanía popular" es por lo demás, el fundamento mismo del pseudoDerecho del Estado nazi. Casi nada la meada de la señora, y ustedes perdonen la forma de subrayar.


En fin que al parecer en España pintan bastos para cualquier expresión de diferencia, visto el recrudecimiento de las sandeces imperiales habituales propias de la extrema derecha y de cierta izquierda española intoxicada de ideología españolista.
 
La verdad es que un servidor nunca se ha hecho muchas ilusiones sobre estos asuntos con respecto a la mayoría de las gentes de izquierdas de allende el Ebro según se va hacia el Atlántico.No sé ustedes, pero yo jamás he olvidado una encuesta aparecida en la web de EL PAÍS durante la crisis de Perejil, en los años del infame Gobierno Aznar, en la que los partidarios de una acción armada para restablecer la "soberanía española" en el islote eran casi dos tercios de los miles de lectores que votaron. Seguramente entre los votantes se infiltró un número indeterminado de fachas, pero cabe pensar razonablemente que la gran mayoría de quienes respondieron la encuesta eran lectores habituales de la web del diario de referencia de la izquierda española.

Cuerpo a tierra pues, que la tribu españolista ha despertado y salido a cazar cabelleras. De momento en el papel y el ciberespacio, después ya veremos.

En la fotografía que ilustra el post, propaganda de un partido fascista español legal, incitando a la violencia criminal contra separatistas. 

martes, 4 de septiembre de 2012

El PSC se descompone


El golpe de fuerza que acaba de dar en el seno de la dirección del PSC su actual secretario general, Pere Navarro, es ciertamente oportuno pero llega demasiado tarde: el descabalgamiento de la colección  de cadáveres políticos cesados, atornillados hasta ahora a sus cargos/sueldos orgánicos y/o institucionales, debió haberse hecho hace tanto tiempo que da melancolía solo pensarlo. Gente como los inefables Miquel Iceta -deus et machina durante años de la sede de la calle Nicaragua de Barcelona- y Joaquim Nadal -portavoz de la presunta oposición mayoritaria a CiU en el Parlament catalán-,  hubieran de haber sido lanzados de los puestos que ocupan como mínimo tras la derrota en las últimas elecciones autonómicas catalanas; en realidad, continuaron aferrados a sus sinecuras incluso tras el último congreso del PSC, celebrado hace ocho meses, en el que se vieron obligados a dejar paso, gatopardescamente, a Pere Navarro y sus magras mesnadas: cambiaron algo para que todo siguiera igual. 

Ahora Navarro quiere volar por su cuenta y ha "renovado" por decreto al sector nacionalista parlamentario y al aparato de la sede de Nicaragua, todo a la vez. Y es que el pacto tácito entre unos y otros, que tanto se han odiado en el pasado remoto y próximo, impedía que Navarro se hiciera plenamente con las riendas del partido. Finalmente el secretario general se ha puesto en faena, y las viejas momias apolilladas empiezan a desfilar hacia la puerta de salida. Alabado sea, aunque como digo ya casi de lo mismo.

Ocurre de todos modos que el equipo "renovador" que trae Pere Navarro consigo tampoco tiene desperdicio. Se trata de un pequeño, aislado y heterogéneo grupo de personajes, que poco han de envidiar a sus predecesores. El que parece mandar más en la cuadrilla tras Navarro exhibe un largo currículum como trepa de pocas luces aparejado con una escasamente brillante hoja de servicios, en la que destaca con luz propia la insensata dirección de la campaña electoral del PSC en las últimas elecciones autonómicas catalanas. Son gente que más allá del entusiasmo inducido que fingen sentir por ellos los periodistas de ciertos medios barceloneses, carecen de entidad propia y francamente, tampoco se diferencian mucho en materia ideológica de sus predecedores: confusos liberales "de izquierdas", gente que dice seguir creyendo en un reformismo social descafeinado que ya nada tiene que reformar cuando la oligarquía catalana hegemónica y hegemonista está destruyendo eso que un tanto pomposamente, se ha dado en llamar el Estado del Bienestar local.


El PSC ya no tiene corrientes internas, sino apenas grupos de náufragos a la búsqueda de acomodo en un bote salvavidas cualquiera que les continúe garantizando ingresos regulares. Las bases en esto, como en casi nada por lo demás, no cuentan. Ya hay quien hace quinielas respecto al orden de llegada a CiU de los más sedicentes nacionalistas del PSC; tal como están las cosas, parece evidente que los pujolistas se podrán permitir con toda tranquilidad seleccionar los que les interesen y desde luego, rechazar a la mayoría de aspirantes. En el caso de Barcelona, un titular de la edición catalana de El País de hace unos días provocaba vergüenza ajena: "El alcalde Trias (CiU) no encuentra silla para Jordi Martí" (cabeza del PSC en el Ayuntamiento).  Y es que al parecer el teórico jefe de filas de la oposición barcelonesa y presunto candidato socialista a la alcaldía, anda mendigando a CiU una colocación en el equipo de gobierno municipal para él y sus fieles con la excusa de un "pacto de gobierno sociovergente", que les permita disfrazar lo que no es más que un desesperado intento de recuperar unos ingresos que han quedado bastante tocados desde la pérdida del poder municipal que ostentaba el PSC en la capital catalana. Miserias como esta las hay repartidas por toda la geografía catalana, como consecuencia de la cruda travesía del desierto que está experimentando el PSC tras la cadena de debacles electorales sufridas. El partido se descompone, y hay que buscarse las lentejas.

La imagen que ilustra el post corresponde a un cartel de la JSC autorizado por la dirección de campaña del PSC en las elecciones autonómicas catalanas de 2010, en el que se presentaba al candidato socialista José Montilla como un superhéroe, "El increíble hombre normal", intentando sacar partido de un modo lamentable de su imagen vulgar y anodina. 

martes, 21 de agosto de 2012

El gobierno vasco tira la toalla


El lehendakari (presidente vasco) Patxi López ha anunciado su intención de convocar elecciones autonómicas en Euskadi, cinco meses antes de que debiera hacerlo legalmente. Se pone fin así a una legislatura que ha pasado sin pena de gloria, con un gobierno monocolor socialista que ha sobrevivido tres años y pico sostenido de facto por el Partido Popular (PP) vasco y con un pacto de no agresión con el Partido Nacionalista Vasco (PNV). Ocurre que los escenarios políticos vasco y español nada tienen que ver con los existentes cuando López tomó posesión como lehendakari, por lo que la medida parece adecuada e incluso algo tardía.

Las dos variables nuevas aparecidas en estos tres años son la intensificación de la crisis económica y social (también en Euskadi) y el proceso de desaparición de ETA que mal que bien se viene desarrollando desde hace unos meses. Ante ellas juntas o por separado, el Ejecutivo de Patxi López  no ha tenido capacidad de maniobra alguna dado lo exiguo de su apoyo parlamentario -reducido al propio grupo socialista vasco, muy minoritario en el Parlamento de Gernika-, y menos ante los movimientos de recomposición que se están dando en los últimos meses en todos los ámbitos de la política vasca. Simplemente López y su equipo no supieron desembarazarse a tiempo del PP y sumar a su Gobierno de un modo u otro al PNV,  única posibilidad de haber podido introducir cambios sensatos en las dinámicas política y social vascas de las últimas décadas, como se ha demostrado cuando socialistas y nacionalistas burgueses han gobernado juntos Euskadi. 

Así, en octubre habrá elecciones autonómicas vascas, que con práctica seguridad ganará por no mucha diferencia el PNV, con la franquicia de ETA del momento en segunda posición y el tercer lugar en disputa entre el PSE (socialistas vascos) y el PP. Desaparecerá cualquier otra opción política nacionalista o no que haya intentado una vía propia fuera de las siglas enunciadas. Y en fin, la "normalización" política del mundo abertzale ("patriota") proetarra (y su conquista de las instituciones parlamentarias vascas) comenzará con el apoyo externo a un gobierno monocolor del PNV, al modo en que el PP ha apoyado a los socialistas vascos durante la mayor parte de la presente legislatura. A no ser que en un raro ataque de cordura PNV y socialistas pacten un gobierno conjunto capaz de cabalgar a dos tigres a la vez: integrar en la política vasca a los abertzales pero manteniéndoles lejos de la sala de máquinas, y plantar cara simultáneamente al gobierno español del PP y sus maquinaciones antivascas y antipopulares. Casi nada.

Desgraciadamente en Euskadi como en España, no hay políticos con los perfiles y la capacitación necesarios para llevar a cabo una tarea como la descrita. Patxi López siempre ha sido un hombre juicioso, así que es muy probable que no se presente a lo que tiene muchos números de convertirse en una carnicería electoral para los socialistas; alguien que pueda substituirle al frente del PSE con un mínimo de garantías, todavía no ha nacido. En lo que respecta al PNV, a estas horas Urkullu ya debe darse por presidente vasco, sea con el apoyo de la marca electoral de ETA o con el del españolista PP, tanto le da a esta clase de políticos. Y es que la mediocridad de la política vasca es, esencialmente, española hasta las cachas, al igual que la alienación cultural en que viven gran parte de sus clases trabajadoras y populares.

En la fotografía que ilustra el post, el lehendakari Patxi López se retira del estrado desde el que ha anunciado hoy la convocatoria de elecciones vascas.

jueves, 9 de agosto de 2012

Españoleando por Europa


Los retazos de incultura general atesorada por la mayoría de españoles y captados por un servidor de ustedes allende nuestras fronteras, no dejan nunca de asombrarme y de dejarme boquiabierto ante la burricie y la caspa que transmiten. Dos breves muestras a continuación. 

Primera: martes 31 de julio, sobre las once de la mañana. Playa de Arromanches, llamada Gold Beach en la jerga en clave del Desembarco de Normandía, a unos metros escasos del Museo del Desembarco (Baja Normandía, Francia). 

Un niño español de unos ocho o nueve años pregunta a su padre treintañero qué pasó allí. Respuesta del padre: 

- Pues que los alemanes habían invadido todo esto, y entonces vinieron los americanos y hubo una guerra en este sitio y eso.

Un prodigio de síntesis, como pueden ver. ¡Y pensar que se han escrito miles de libros sobre el tema, qué cantidad de papel malgastado!

Segunda: domingo 5 de agosto, sobre la una de la tarde. En la pista que conduce a Mont Saint Michel (Baja Normandía, Francia). Lógicamente a esta hora hay marea baja, y alrededor del peñasco sobre el que se eleva el monasterio y de la carretera de acceso a este puede verse una enorme extensión de campos de arena húmeda encharcados, que en realidad son fondos marinos al sol.

Otro chaval español, este casi adolescente, pregunta a su papá cuarentón por qué hay tanta agua allí. Respuesta del progenitor:

- Es que debe haber un río cerca de aquí.

Efectivamente, cerca hay un río muy grande y con mucha agua: se llama Océano Atlántico.

domingo, 26 de febrero de 2012

Cultura española y olé


El vuelo de TAP (Transportes Aéreos Portugueses) procedente de Lisboa acaba de aterrizar en Barcelona sobre las 13h, hora local. 

La voz de una azafata grabada en una cinta despide a los viajeros en inglés y portugués. Apenas acaba, del fondo del avión llega la recia queja castellana de una hembra de rompe y rasga:

- "¡¡¡¡Ahora que lo has dicho EN CATALÁN, despídete EN ESPAÑOL!!!!!".

Sin comentarios.


En la imagen que ilustra el post, un burro repasa su árbol genealógico. Grabado perteneciente a la serie Los Caprichos, obra de Francisco de Goya.

martes, 14 de febrero de 2012

Doping y patriotismo, la heroína legal de los españoles



Los medios de comunicación españoles andan escandalizados estos días porque la prensa europea señale el doping masivo en el deporte-espectáculo español como causa última del inesperado alud de éxitos deportivos de un país, que si por algo se había distinguido históricamente es por la sucesión inacabable de sus fracasos en las competiciones internacionales de cualquier modalidad deportiva.

Y sin embargo, hace años que las sospechas sobre dopaje masivo planificado por clubs y organismos deportivos planean sobre el deporte español, el profesional y el falsamente amateur. Recuerden que en los años noventa se produjo un verdadero desembarco de preparadores deportivos provenientes de países del Este de Europa, cuyos métodos de dopaje planificado impulsado desde instancias estatales son conocidos de sobra, sobre todo por las repercusiones físicas y mentales que han tenido sobre los deportistas que lograron aquellos éxitos tramposos al servicio de la propaganda de los regímenes comunistas.

Una serie de artículos de  LE MONDE publicados hace cuatro o cinco años acusó a los principales equipos de fútbol profesional españoles de planificar el dopaje de sus plantillas a través de sus propios servicios médicos y técnicos en función de las exigencias del calendario de competición. De eso hace ya unos años como digo, y las protestas que se levantaron entonces entre los clubs aludidos fueron más bien formales y discretas. El FC Barcelona exigió que se limpiara "su honor" (aunque por si acaso, aquella misma temporada dio de baja a todo el cuadro médico y técnico al que pudiera relacionarse con el asunto), y otros clubs señalados, como el Real Madrid o el Valencia, ni siquiera protestaron más allá de alguna suave nota de prensa reivindicando su honradez en estos asuntos.

El caso del ciclismo es bien conocido de todos, y el atletismo español lleva años produciendo escándalos como el de Marta Domínguez, presunto vértice de la presunta red de dopaje extendida especialmente por los presuntos centros de alto rendimiento deportivo oficiales, cuyas conversaciones telefónicas grabó (nada presuntamente, por cierto) la policía, desvelando una trama que controlaba y se lucraba con el dopaje a gran escala y en la que participaban médicos, entrenadores y atletas de referencia, cuyos beneficios por lo demás han ido a parar (presuntamente, faltaría más) a acreditados paraísos fiscales. Las investigaciones policiales fueron dinamitadas desde la política y los medios de comunicación, y hoy Marta Domínguez es senadora del Partido Popular y se apresta, dice, a participar en los Juegos Olímpicos de Londres de este verano. Por el camino eso sí, desapareció Jaime Lissavetsky, el zar político del deporte español durante años, quien abandonó su cargo discretamente en plena tormenta, sin que nadie se haya atrevido a pedirle responsabilidades de ninguna clase por una gestión desde la cumbre del deporte español más presuntamente ciega que la del Banco de España en relación a los trapicheos de bancos y cajas de ahorros.

Ahora resulta que un programa humorístico francés acaba de hurgar en la herida, cuestionando por la vía de la sátira los éxitos de renombrados deportistas profesionales españoles. La reacción conducida por la llamada "prensa deportiva" se ha visto ultrapasada por la considerada "prensa seria", que no ha andado lejos de pedir la declaración de guerra al archienemigo gabacho, ése que envidia nuestros éxitos, nuestro sol y nuestras mujeres, por poner solo unos ejemplos tradicionales en esta clase de argumentaciones o mejor,  de eructos mediáticos. Los políticos se han apuntado cómo no al bombardeo, y el Gobierno español ha hecho el ridículo mundial protestando por vía diplomática ante el Gobierno de Francia. Peor todavía, uno de estos ministros franquistas postmodernos que padecemos ha tenido las gónadas de decir en público que "la libertad de expresión ha de tener un límite". Naturalmente un fascista como él ignora que la libertad de expresión para ser tal no puede tener límites porque de tenerlos deja de ser libertad de expresión, y que en todo caso cuando alguien piense que existe un comportamiento delictivo lo que debe hacer es recurrir a los tribunales en vez de manifestarse como un ministro de Propaganda de Franco. Claro que en los tribunales franceses se imparte justicia en vez de escarnecerla como ocurre en España (véase el caso Garzón), así que pocas posibilidades hay por ahí de que prospere el intento de cerrar bocas molestas allende nuestras fronteras.

Y es que al cabo, hay mucha gente viviendo espléndidamente de los éxitos "fake" o reales del deporte español. Los primeros, los deportistas, que cobran desmesurados salarios, dietas, primas...; luego los clubs, que amasan fortunas a través de la publicidad, patrocinios, derechos de transmisión etc, por hablar solo de actividades legales, que ya conocen ustedes el peso del ladrillo en las directivas de la mayoría de grandes entidades deportivas españolas, al menos en el fútbol profesional; naturalmente está "la prensa", que vive estupendamente de la  idiotización colectiva de un país entero, que con la que está cayendo en el orden económico y social vive sin embargo literalmente pendiente de la talla de los calzoncillos de sus héroes. Y evidentemente están los políticos, que no pierden ocasión de excitar los bajos instintos agrupados en eso que llamamos patriotismo, esa droga dura que desde hace unas décadas se nos regala asociada a los éxitos deportivos de nuestros campeones. Ahora todos esos paniaguados y beneficiados gritan a coro su indignación porque en Europa cada vez hay más voces que señalan con el dedo el engaño.

Como siempre, cabe el españolísimo recurso al "¡Y tú más!". Pero ¿no habíamos quedado en que nosotros los españoles, somos lo más grande y limpio que puede haber en el mundo entero y que por eso nos envidian?.

En la foto que ilustra el post, la atleta Marta Domínguez celebra uno de sus éxitos antes de ser detenida en el marco de la Operación Galgo.