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martes, 27 de agosto de 2013

Siria, los mismos errores y horrores que en Irak

 
 
El ejército de los EEUU del "progresista" Barack Obama está a punto de invadir Siria al frente de una coalición de países europeos y árabes, iniciando una guerra ilegal que no cuenta con el permiso de la ONU. ¿Les suena? Exacto: la misma cagada que cometió George en Irak. Los norteamericanos no aprenden nunca.
 
En realidad las bajadas de pantalones de Obama ante el complejo militar-industrial-financiero y el resto de intereses reaccionarios estadounidenses, son ya asunto rutinario. Ni siquiera se ha atrevido a cerrar Guantánamo, a pesar de que clausurar el escandaloso "chupadero" de seres humanos montado en la base militar yanqui en Cuba era una de las promesas estrella de su programa electoral cuando fue elegido para un primer mandato.
 
Yendo un paso más allá, Obama se apresta ahora a invadir Siria. ¿La excusa? Exactamente la misma que en Irak: el régimen local ha usado armas químicas contra población civil "opositora", argumento que constituye un "déjà vu" que mueve a risa por la torpeza en la repetición. En el caso de Irak, un chiste aparecido entonces en la prensa norteamericana desnudaba el montaje: "Saddam Hussein tiene armas químicas. ¡Si lo sabremos nosotros, que se las vendimos y tenemos las facturas!" exclamaba la caricatura que representaba al presidente George Bush.
 
Estamos por tanto ante la fabricación de una campaña que prepara a la opinión pública occidental y árabe para una acción militar idéntica. Cabe incluso la posibilidad de que realmente se hayan usado armas químicas en los combates entre la "oposición siria" (sea eso lo que sea, y la integre quien la integre) y el ejército y la policía de El Assad. En todo caso, la preparación psicológica de la opinión pública ante el eventual ataque a Siria es tan groseramente idéntica a la previa a la famosa reunión de las Azores  entre Bush, Blair y Aznar, que alguien debería ser llamado al orden por el nulo esfuerzo hecho para crear el marco justificativo de una acción seguramente decidida hace muchos meses, cuya venta pública por tanto se ha podido planificar y desarrollar con tiempo.
 
De hecho, estamos ante la reactivación del plan diseñado en los años noventa por Karl Rove por encargo del complejo militar-industrial-financiero estadounidense (verdadero protagonista del autogolpe de Estado llevado a cabo el 11 de septiembre de 2001),  y ejecutado en su primera fase durante la presidencia de George Bush hijo.  Irak era solo la primera etapa en una campaña militar que debía incluir la ocupación de Irán y Siria, como medio de asegurar la hegemonía estratégica de EEUU en el mundo durante un siglo más mediante la captura de las inmensas reservas de petróleo del Próximo Oriente.
 
En todo caso es obvio que los resultados de la nueva/vieja aventura imperial serán asimimismo idénticos a los obtenidos en Irak: la fragmentación total del país, y su reparto entre facciones sectarias enfrentadas a muerte en un todos contra todos demencial. Divide y vencerás, ya se sabe, aunque como sucedió en Irak llegue un momento en que el aprendiz de brujo ni siquiera pueda controlar a los grupos financiados y armados por él.
 
La destrucción de Siria está programada desde hace años, y activada desde hace meses. Los instigadores se preparan para recoger los frutos de su siniestra tarea, pero para ello han de internarse  en el avispero que han creado; lo lógico es por tanto, que acaben saliendo de allí como de Irak: dejando de nuevo tras de sí una nueva montaña de cadáveres y otro país reducido a escombros.
 
En la imagen que ilustra el post, un grupo de soldados norteamericanos equipados para la guerra química durante la llamada Guerra del Golfo (primera invasión de Irak, años noventa).
 

lunes, 17 de junio de 2013

El espionaje y el ciberterrorismo USA en Internet, al descubierto



Las actividades de espionaje masivo y ciberterrorismo de los servicios secretos norteamericanos en Internet son tan antiguos como la misma Red. No en vano ésta nació durante la Guerra Fría como un arma logística con vocación universal. Entonces se llamaba Arpanet, y su función era estrictamente militar. Posteriormente la red inicial se desdobló en dos: una rama "civil", que es lo que ahora conocemos como Red Mundial (WWW) o Internet, y Arpanet propiamente dicha, dedicada al espionaje militar en la Red.    
 
La actividad de Arpanet en Internet fue tan burda y prepotente, que hasta hace pocos años ni siquiera se preocupaban de enmascarar sus visitas a blogs como el de este servidor de ustedes, que desde hace una década es controlado periódicamente por esa gente.  En los últimos años se han vuelto más cuidadosos y ya no es posible identificarles como visitantes. 
 
Esta introducción viene a cuento del escándalo destapado hace unos días, cuando un agente desertor de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EEUU, un tal Snowdon, ha denunciado públicamente que las agencias norteamericanas espían y practican ciberterrorismo en Internet; nada que no supiéramos ya, en realidad. Lo novedoso de la denuncia de Snowdon radica en que señala como cómplices de esas actividades criminales a las grandes empresas del oligopolio que maneja Internet, los Microsoft, Facebook, Yahoo, etc Y es que al parecer estas empresas trabajan en tal íntima asociación con las agencias norteamericanas que no está clara la línea donde acaba la empresa y donde comienza el servicio secreto.
 
Lo peor de todo para nosotros, ciudadanos europeos, es que según las revelaciones de Snowdon nuestros gobiernos vienen entregando a los norteamericanos desde hace un montón de años los datos de millones de ciudadanos de la Unión Europea, incluida nuestra actividad económica completa y desde luego nuestros movimientos personales por el mundo. Ya sabíamos que los servicios secretos europeos trabajan como palanganeros de los norteamericanos espiando a sus propios ciudadanos por cuenta de las agencias del Imperio, pero ahora nos enteramos de que en realidad estas tienen libre acceso a cualquier dato (nuestra nómina, el hotel donde pasamos las vacaciones, nuestros correos electrónicos con la "amiga o amigo especial" y desde luego nuestras opiniones políticas), y que registran y almacenan minuciosamente toda esa información; ríanse pues del Gran Hermano orwelliano. Hoy mismo el diario The Guardian denuncia que los servicios secretos británicos espían con todo descaro las cumbres políticas y económicas  que se celebran en Londres, seguramente por cuenta de sus amos del otro lado del Atlántico, como casi todo lo delictivo a gran escala que sucede en ese país que un día fue un imperio y hoy es apenas una colonia.
 
Eidentemente el control de Internet por los norteamericanos tiene carácter geoestratégico global. Actúan por tanto no solo contra particulares sino también contra gobiernos, empresas y cuanto crean que puede dificultar los intereses norteamericanos de dominación global totalizadora. Snowdon denuncia, por ejemplo como los EEUU han dirigido miles de ataques cibernéticos de carácter terrorista contra China y otros países.
 
La Unión Europea (UE) mientras tanto acaba de protestar enérgicamente ante esta situación. Es decir, la UE ha ejercido una vez más el derecho al pataleo más inane en un asunto en el que muchos políticos europeos son por su gusto cómplices necesarios de actividades radicalmente criminales. Absoluta indefensión de los ciudadanos ante el Estado totalitario universal, es la palabra que define la situación.  
 
La única esperanza que nos queda es que las máquinas de los terroristas revienten ante el empacho de datos, incapaces de digerir tanta información. 
 

lunes, 13 de mayo de 2013

EEUU se desangra a balazos

 
Como en las malas películas del Oeste, no hay día sin tiroteo en EEUU. Aparentemente, el delirio de los norteamericanos por las armas y su uso está llevando al país al borde de la locura colectiva. Tiros con víctimas mortales los hay cada semana en escuelas, supermercados, cines... Ayer 19 personas resultaron heridas de bala cuando tres individuos comenzaron a disparar contra un cortejo que celebraba el Día de Madre en Nueva Orleans. La policía se ha apresurado a comunicar que los autores, que por el momento no han sido detenidos, no son "terroristas" y que el ataque sería un acto de delincuencia común.
 
Un servidor, en su ignorancia de las cuestiones de "seguridad pública" y "defensa nacional",  cavila que el concepto de delincuencia común que tienen las autoridades norteamericanas, al considerar que emprenderla a tiros con los participantes en un desfile lúdico es un acto de esas características y no un ataque terrorista,  resulta como mínimo sorprendente y desde luego interesado. Al parecer "terrorismo" es todo aquello que ejecuta un individuo no WASP (blanco, anglosajón y protestante) presuntamente en nombre de un sistema político o creencia religiosa supuestamente ajena al "American Way of Life". Que un WASP tirotee a una multitud o vuele un edificio del Gobierno Federal es considerado un acto de patriotismo exacerbado o en el peor de los casos, una acción cometida por delincuentes comunes.  Los autores del ataque criminal llevado a cabo en Nueva Orleans son, según las primeras informaciones, jóvenes blancos, de pelo corto y aspecto corriente. Echen cuentas. 
 
Decenas de miles de norteamericanos mueren a tiros cada año. Hay en ese país 300 millones de armas en manos privadas: fusiles de asalto, bazookas y hasta helicópteros artillados. La semana pasada un niño de siete años mató a su hermana de cinco con la "escopeta infantil" (sic) que poseía, regalo de sus padres (las escopetas infantiles no son un juguete sino auténticas armas de fuego, que los padres adquieren para que los niños se acostumbren a disparar). En muchos colegios de educación secundaria hay arcos detectores de armas, para impedir que críos de 12 ó 14 años entren en clase portando pistolas y armas automáticas.
 
Cualquier psicólogo que no esté a sueldo de la Asociación Nacional del Rifle (ANR), esa mafia de criminales promotores de matanzas al por mayor, nos explicará que el culto a las armas de fuego que practican con tanto fervor los norteamericanos nada tiene que ver con su mitificada historia (el Far West peliculero) y las libertades garantizadas por la dichosa Segunda Enmienda, y sí con los complejos sexuales en una sociedad intolerablemente machista y de valores muy reaccionarios en las relaciones sociales. Exactamente lo mismo que sucede en España en relación a los automóviles y el culto al vehículo privado, sin ir más lejos. 
 
Y luego está en papel, infame, que juegan los políticos. Los que no viven sobornados por la ANR, carecen de agallas para enfrentarse a los responsables de ese estado de cosas. En el tema que nos ocupa el presidente Barack Obama ha vuelto a mostrarse como un charlatán capaz de hacer bonitos discursos, pero que vive encadenado por los intereses de la Industria de la Muerte (ese complejo militar-industrial al que se refirió el general Eisenhower "como el mayor peligro para los EEUU"), a cuyo dictado se ha plegado en cada conflicto planteado.
 
La sociedad estadounidense está enferma de odio a sí misma y muere de complejos ante un mundo en cambio acelerado al que no entiende y en el que barrunta que su papel hegemónico ha terminado para siempre. Los norteamericanos tienen miedo y están desconcertados, y solo el pene de hierro que muchos llevan en sus bolsillos o en la guantera del coche les devuelve la confianza en sí mismos. Las matanzas por tanto van a seguir sin solución de continuidad, en Nueva Orleans y en Irak.
 
En la fotografía que ilustra el post un niño prueba un rifle en una tienda de armas de EEUU, en una imagen de la agencia EFE.
 

viernes, 19 de abril de 2013

Los atentados de Boston, otra montaña de mentiras



La explosión de dos bombas en las cercanías de la meta y la tribuna principal del Maratón de Boston  repite una vez más y de forma harto cansina y evidente un modelo inaugurado en su día con la voladura de las Torres Gemelas de Nueva York, el acto mediático-político con el que los libros de Historia futuros darán por inaugurado el siglo XXI.

Ocurre que el tiempo no pasa en balde, y al atentado de Boston ya se le ven las costuras de manera escandalosa. 

En primer lugar y como señaló inmediatamente el periodista Carlos Carnicero y ha sido silenciado por la inmensa mayoría de medios mundiales, tal crimen se cometió apenas a 24h de que se cumplieran 20 años de la matanza de Waco (Texas) en la que cientos de miembros de una secta político-religiosa (de extrema derecha, por supuesto) estadounidense fueron inmolados por la voluntad de su líder y ciertas torpezas policiales, y el mismo día en que asimismo se cumplían años de la voladura de un edificio del Gobierno federal en Oklahoma City en el que murieron decenas de personas. Primera pista.

Apenas horas después del ataque de Boston una supuesta fábrica de fertilizantes texana volaba por los aires, produciendo decenas de muertos en el área residencial próxima tras una explosión que según un testigo presencial que la filmó "parecía una explosión atómica". ¿En dónde se localizaba esa fábrica? en Waco, Texas. Segunda pista.

¿Por qué Boston? Porque Boston es la capital histórica de Nueva Inglaterra, la ciudad más europea, más liberal, más segura y con menor presencia policial de todo EEUU. Como los españoles con la voladura de los trenes de Madrid, los bostonianos han sido castigados por no creer en los valores y virtudes de la "Cruzada Antiterrorista Internacional", el proyecto de dominación mundial global de los neocons que da sus últimas boqueadas pero a lo que se ve aún es capaz de propinar coletazos terribles. Tercera pista.

Como suele suceder, en las primeras informaciones sobre el suceso, esas que se emiten cuando la censura aún no ha tenido tiempo de tomar el control de la difusión de los mensajes, se halla la verdad que desmiente las elaboradas mentiras posteriores. Inmediatamente de producirse las explosiones de Boston las cadenas de radio dijeron que "según la policía", han explotado dos bombas que no contenían metralla "lo que descarta a Al Qaeda" (oído en la SER). Pocas horas después se nos informa del "hallazgo" en el lugar del atentado de dos ollas exprés, lo que confirmaría el "carácter casero" del atentado. Y luego, el torrente de mentiras: un poco más tarde se nos dice que las ollas, de seis litros de capacidad cada una y fabricación española (un modelo corriente de olla, que al parecer se vende por cientos de miles en los supermercados de EEUU) , estaban repletas de clavos y tornillos "especialmente manipulados para causar mayor mortandad". La gradación interesada en la dramatización y truculencia de la noticia es patente.  

Los primeros días no hay pistas sobre los autores de la masacre. De repente la polícia (¿qué policía?) se hace con unos vídeos que muestran a dos jóvenes cargados con mochilas caminando pesadamente por una calle atestada de gente. Dicen los medios que el FBI está tan desesperado por la ausencia de pistas que "en contra de sus modos habituales de operar, dan a conocer los vídeos por si alguien puede identificar a los dos presuntos terroristas". Esta pasada madrugada, por último, se impone el toque de queda en Boston y sus cercanías, conminando a los ciudadanos a encerrarse en sus casas. Las calles se vacían de gente, y solo las recorren millares de policías patrullando con el dedo en el gatillo. Sin embargo un tipo entra en un supermercado situado nada menos que en el recinto del célebre MIT, intenta robar, huye y mata a tiros al primer policía que encuentra. Se organiza una descomunal batida policial, y poco después el hombre es muerto a balazos e identificado como uno de los dos terroristas. Su compañero, que ha huído, resulta ser hermano del acribillado y como él, de origen checheno; ambos llevan dos años en EEUU, unos medios dicen que como residentes ilegales y otros legales. Los dos son muy jóvenes, el huido se dice que tiene 19 años y el muerto no parece mucho mayor en las fotos, aunque no se ha facilitado su edad.

Recapitulemos. Dos chechenos cargados con mochilas cada una de las cuales esconde una olla rellena hasta los topes con kilos de metralla, se dirigen a la zona de meta de una carrera popular que congrega a su alrededor a cientos de miles de personas, y  cuya supuesta protección está a cargo de nubes de policías de todos los cuerpos imaginables armados hasta los dientes para la ocasión. Los dos son chechenos, sinónimo de terroristas en un país para cuya polícia todo aspecto moreno o árabe es motivo de sospecha y excusa para identificar o detener a quien les parezca. Ambos presuntos terroristas logran acceder a la tribuna principal (¿nadie les identificó al meterse allí cargados con grandes mochilas?) y a los puestos más cercanos a la línea de meta. Dejan las mochilas en el suelo entre una multitud apretujada (¿nadie se dio cuenta de la maniobra?), y se marchan con toda tranquilidad por donde han venido. Nadie les ha identificado, nadie les ha pedido una credencial, nadie se ha extrañado de que dejen bultos considerables en medio de la gente y se hayan largado luego tan frescos

Obviamente, nos siguen tomando por tontos de remate.

A partir de los datos referidos, no resulta difícil esbozar una hipótesis de lo ocurrido en los siguientes términos: elementos policiales, seguramente miembros de cuerpos especializados, colocaron al menos dos bombas en el recorrido del Maratón de Boston. Los explosivos eran de tipo plástico, y en todo caso estaban en el lugar desde horas antes de comenzar el evento; probablemente fueron colocados al hacer las preceptivas revisiones de seguridad. El plástico es fácil de disimular y de eficacia terrible. Lo de las ollas es una charlotada para despistar. Los presuntos terroristas chechenos son solo dos cabezas de turco, probablemente manipulados por servicios secretos norteamericanos quizá con la colaboración de los rusos. Como el pobre Oswald, el supuesto asesino de John Kennedy, serán eliminados y aquí paz y después gloria.

Norteamérica vuelve a vivir bajo el terror y sometida mentalmente al dictado de la "seguridad nacional". Obama ha perdido la mano y quién sabe si quizá la partida. Recuerden que al día siguiente del atentado de Boston, la Asociación Nacional del Rifle ganaba otra batalla a la propuesta gubernamental de recortarles las alas a estos adalides de la industria armamentística norteamericana.

¿Y en Waco, que ha pasado? Pues que alguien ha usado una bomba atómica de bolsillo contra un centro oficial clandestino del Gobierno estadounidense. Las fábricas de fertilizantes a menudo suelen encubrir la fabricación de explosivos, ya que unos y otros comparten ciertos productos básicos. ¿Tal vez se han borrado huellas? Tal vez. O quizá se quiso recordar a los liberales norteamericanos que ahora gobiernan que la extrema derecha neocon no perdona; 20 años después del ataque a Waco ordenado por el presidente Clinton, ha logrado por fin cobrarse la factura.

En la fotografía que ilustra el post, los dos chechenos cargados con sus mochilas caminan con tranquilidad entre la multitud, supuestamente minutos antes de cometer los atentados de Boston.

lunes, 18 de marzo de 2013

El Ejército español torturó en Irak


En el décimo aniversario de la infame Reunión de las Azores, en la que Bush y Blair decidieron la invasión de Irak con la presencia de Aznar como convidado de piedra, el diario El País acaba de hacer público un vídeo al parecer grabado en los primeros meses de 2004, que muestra como un grupo de soldados españoles torturan a dos prisioneros iraquíes hasta asesinar a golpes y patadas a uno de ellos, según la frase que pronuncia uno de los torturadores ("joder, a ese te lo has cargado"). Estamos pues ante un evidente caso de crímenes de guerra cometidos por soldados españoles, presuntamente ocultado por mandos y oficiales que no podían ignorar lo sucedido máxime cuando ese acto delictivo tuvo lugar en el interior de instalaciones militares y fue grabado por los propios soldados que lo cometieron.
 
Es un secreto a voces que estas acciones se practican absolutamente en todos los ejércitos del mundo y en todas las épocas. Si quienes acuden al ejército profesional ya son de por sí individuos cuyo coeficiente mental raramente iguala y menos supera el promedio en el medio humano del que proceden, ocurre que el entrenamiento militar les deshumaniza hasta convertirlos en máquinas de matar que trivializan el dolor y la muerte ajenos (y en casos de psicopatologías agudas, llegar a disfrutar con ellos), a la vez que les dota de coartadas ideológicas (la Patria, el honor, etc) bajo las cuales justificar los comportamientos individuales o grupales más abyectos. Recuerden otro video famoso reciente grabado accidentalmente por una turista argentina en Chile, que muestra el entrenamiento de un grupo de soldados chilenos y las aberraciones criminales que cantaban mientras marchaban a las órdenes de su instructor.
 
El día anterior a la aparición del ya famoso vídeo pude ver en TV3 una interesantísima película norteamericana sobre el tema, "En el valle de Elah", que les recomiendo encarecidamente visionar. El transfondo del film es la guerra de Irak pero en realidad alude a todas las guerras y a todos los ejércitos modernos, con la famosa inadaptación de los soldados regresados como argumento central. Personas de escasa formación humana y académica a los que se ha convertido en dioses impunes que lo tienen todo permitido en la zona de guerra, regresan a su país de origen y chocan sin remedio con las reglas sociales establecidas, a las que contemplan como cortapisas a impulsos y pulsiones que creen tener derecho a seguir satisfaciendo por cualquier medio.

De todos modos no hay que ir a los EEUU para encontrar casos de ese cariz. En España hace tiempo que se habla del "síndrome de Bosnia" entre los soldados retornados de las llamadas  "misiones de paz". Menudean los casos de ex soldados que participaron en ellas y que ahora padecen graves problemas mentales; algunos de ellos han llegado al asesinato, como el tipo que iba dejando cartas de la baraja sobre sus víctimas (imitando al comandante enloquecido de "Apocalyse Now"), o el que mató y quemó a sus dos hijos (cuyos cuerpos aún no han sido plenamente identificados), y que según una antigua amiga regresó de Bosnia convertido en un psicópata. 
 
En repetidas ocasiones políticos y mandos militares españoles han fanfarroneado diciendo que estas cosas les pasan a los norteamericanos, pero que en el Ejército español no son posibles. Como daba a entender esta mañana la periodista Soledad Gallego Díaz en la SER, lo que en realidad están diciendo es que hasta ahora no era posible que se conocieran porque evidentemente ellos se encargaban de taparlas. En guerras como Irak y Afganistán el tipo de "incidentes" reflejados en el video ahora destapado son por pura lógica sino diarios, si más frecuentes de lo que los ciudadanos bienpensantes quisieran creer. Recuerden que en Irak tropas españolas dispararon a mansalva sobre una multitud que cercó la base española, dando muerte a decenas de personas de toda edad y condición, y que en Afganistán hace dos o tres años otra muchedumbre enfurecida estuvo a punto de asaltar el cuartel español porque según ellos en su interior se torturaba a prisioneros afganos.
 
Y es que estos casos no surgen de la nada. Basta con darse una vuelta por foros militares españoles en Internet para ver la mentalidad e ideología que se respira en ellos, y como se presagian casos como el descrito en mensajes nada cifrados. Mensajes que se refieren explícitamente al peligro que representan para España "los moros" en general y singularmente Marruecos: xenofobia, racismo, militarismo y desde luego fascismo, afloran bajo la bizarra arrogancia y los toscos prejuicios de unos presuntos "profesionales" cuyo comportamiento no cuesta mucho imaginar una vez en situación de faena en Irak o Afganistán, sin ir más lejos.
 
Algunos de esos mensajes están firmados con nombres y apellidos, e incluso hacen constar la graduación. En esta como en tantas otras cuestiones similares, quien no ve es porque cierra los ojos. 
 
La imagen que ilustra el post está tomada del video ofrecido ayer por El País en su página web.

lunes, 17 de diciembre de 2012

De Guillena a Newtown



Hoy pensaba dedicar un post a analizar la matanza de escolares y maestras en una pequeña ciudad del Estado norteamericano de Connecticut, pero se me ha cruzado por en medio una noticia aparecida en EL PAIS de ayer, domingo. Resulta que en una población de Sevilla, de nombre Guillena, han vuelto por fin a casa -en realidad, al cementerio del pueblo- 17 mujeres de esa localidad andaluza que fueron asesinadas por los "Salvadores de España" hace tres cuartos de siglo.

La noticia de EL PAIS se titula "17 rosas vuelven a casa con dignidad".  Esas 17 mujeres, que tenían entre 24 y 70 años cuando murieron, fueron asesinadas a tiros en noviembre de 1937 por falangistas y guardias civiles por no querer delatar a sus maridos y otros familiares huidos. Se las llevaron en un camión y luego de asesinarlas en Gerena, un pueblo vecino, arrojaron sus cuerpos en una fosa común donde han permanecido hasta que sus descendientes han logrado rescatar los despojos y trasladarlos al cementerio de Guillena. El rescate ha sido posible porque un testigo,  que  siendo niño presenció la matanza encaramado en un olivo, habló por fin, cuando ya es un anciano y nada tiene que perder.

Imaginen ustedes. Han tenido que pasar 75 años para que los descendientes de esas 17 mujeres, hijos e hijas que se están muriendo de viejos, puedan recoger los huesos de sus madres y darles sepultura cada cual conforme a sus creencias. Eran madres, hermanas, novias... que no quisieron delatar a sus hombres. Las asesinaron por ese delito quienes decían traer "un nuevo amanecer para España", los falangistas, y quienes decían ser los garantes del "orden público", los guardias civiles; unos y otros en realidad alimañas dañinas, como demostraron en este y en tantos otros sucesos semejantes ocurridos a lo largo y ancho de la geografía española en esos años terribles.

Loa asesinos ya están muertos, obviamente: el paso del tiempo no perdona a nadie. Sin embargo sus descendientes siguen pisando las mismas calles que pisan los hijos y nietos de sus víctimas, y siguen sin duda disfrutando de cuanto aquellas bestias consiguieron a través de sus actos criminales, y no me refiero solo a bienes económicos robados. Verdad, justicia y reparación, son los únicos lenitivos posibles para tanto dolor y tanta injusticia, ciertamente. Pero alguien debería ir un poco más allá, y empezar a pedir cuentas de verdad, con nombres, apellidos y fotografías: hay que conocer las caras de esas fieras, como conocemos por ejemplo la filiación y los rostros de los verdugos del régimen nazi alemán. 

Casi al mismo tiempo del rescate llevado a cabo en Guillena, se produce una matanza en una escuela primaria estadounidense. Han sido 27 personas las que han perdido la vida, de ellas 20 niños de 6 y 7 años.  Han muerto porque un imbécil quiso gritarle al mundo su miedo y su vacío, y a la vez ejercer ese siniestro derecho que garantiza la Segunda Enmienda (¿en mierda?) de la Constitución de los EEUU de Norteamerica: el derecho a portar armas y a usarlas "en legítima defensa". El tarado mental que ha firmado la matanza entendió que se estaba defendiendo legítimamente del mundo, y que por tanto tenía derecho a fulminar cuanto respirara a su lado, comenzando por su propia madre, quien le había inoculado desde niño esas ideas y la manera de llevarlas a cabo mediante el "amor a las armas" y las prácticas de tiro realizadas mediante el arsenal que la Gorgona atesoraba en casa, del que por un extraño acto de justicia fue la primera y de algún modo merecida víctima.

La matanza de Newtown ha aparecido en todos los medios españoles singularmente los audiovisuales, con un despliegue informativo apabullante. Son cosas que pasan en EEUU, nos dicen, aquí eso no sucederá jamás. Hay quien apela a la psicología del Lejano Oeste como justificación, otros recuerdan que desde 1968 en EEUU han muerto a tiros casi medio millón de personas. Claro que todos esos muertos están enterrados con honores familiares, sus asesinos ejecutados o en prisión, sus bienes embargados y su memoria maldita para el conjunto de la sociedad estadounidense.

De Guillena en cambio no ha habido noticia, desde luego no en los medios públicos de titularidad estatal. Es una vergüenza. Y el caso es que la noticia tiene hasta su morbo, un gancho que haría relamerse a las televisiones españolas en otros casos: 17 mujeres vejadas, ultrajadas, peladas, golpeadas y finalmente muertas a tiros; un reality como ninguno, pero ni por esas. No interesa. En realidad, para quienes manejan la cosa esos muertos están bien muertos. Sino lo creen pregúntenle al suegro del actual ministro de Justicia español, sin ir más lejos.

Más de cien mil muertos de hace setenta y cinco años siguen esperando en las cunetas de toda España a que permitan su rescate. Cuando los restos de 17 vuelven a casa, las televisiones de la España Una, Grande y Libre no tienen tiempo para ellos ni para sus historias, terribles historias: las teles andan todas en Newtown, Connecticut, EEUU, muy ocupadas corriendo como galgas tras el notición mundial de este fin de año.

Hay muertos de primera y otros de segunda, ya ven. Y muertos a los que hubo que matar para salvar a España y de paso, hacerse con una fortuna personal. Eso lo sabe mejor que nadie el camarada Utrera Molina, último jefe del extinguido Movimiento Nacional franquista y suegro de Alberto Ruiz Gallardón, actual ministro de Justicia y por tanto máximo responsable de la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica.

En la fotografía que ilustra el post, familiares y vecinos transportan al cementerio local los restos de las 17 Rosas de Guillena.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

EEUU, cambio de mayorías sociales


Como era de esperar y contra lo que anunciaban las encuestas, que apostaban en bloque por un resultado más apretado, Barack Obama ha ganado las elecciones presidenciales norteamericanas con cierta holgura. Eso sí, se acabó la "magia Obama": el principal responsable de la victoria del reelecto presidente ha sido la cerrazón y fanatismo de un Partido Republicano poseído más que parasitado por el llamado Tea Party, el fascismo norteamericano sin embozos. Obama ya no encandila, pero sus adversarios despiertan temor en muchos norteamericanos. Mitt Romney, el candidato que presentaban los republicanos, es una buena muestra de ello: se trata de un multimillonario carente de ideología política concreta pero alineado por interés con la extrema derecha política y social, que además es dirigente de una secta religiosa tan disparatada como la mormona.

La victoria electoral de Obama ha sido el fruto de una coalición integrada por mujeres, jóvenes, negros, hispanos y otras minorías como ecologistas, homosexuales e izquierdistas. Por Romney han votado los hombres blancos, quienes hasta ahora habían controlado la política y la sociedad norteamericanas. Este es el único y verdadero cambio de la era Obama: la pérdida de poder que experimentan los wasp (blancos, anglosajones y protestantes) en beneficio de un arcoiris de intereses y posiciones. En realidad ha sido esa coalición de nuevos actores políticos quienes han creado a Obama, y no Obama quien les ha reunido: EEUU ya estaba maduro hace cuatro años para este gran salto adelante, confirmado ayer.

De nuevo los demócratas vencen en los estados agrupados en tres grandes regiones que les son propicias: el nordeste (Nueva Inglaterra, la "Europa" norteamericana), la Costa Oeste (las minorías raciales) y los Grandes Lagos (clases trabajadoras industriales). Los republicanos ganan en su espacio natural: El Sur Profundo, el Medio Oeste y el Oeste (salvo en los estados con fuertes minorías hispanas, incluído Florida). Se consolida pues la división político-territorial de EEUU que viene perfilándose desde hace décadas.

A uno, que tiene su corazoncito rojo como ya sabrán ustedes, lo que más le gusta de estas elecciones son detalles como la enésima reelección de José Enrique Serrano en su distrito 15 del Bronx neoyorquino, otra vez por el 97% de los votos. El portorriqueño Serrano lleva 20 años en la Cámara de Representantes, donde por ejemplo se ha opuesto con su solitario voto al bloqueo de Cuba y fue uno de los tres únicos diputados que votaron contra la invasión de Irak.  Serrano tiene un hijo que ha sido elegido para senador también por Nueva York, y que seguramente va a concitar la atención de progresistas e izquierdistas en los próximos años.

También ha sido reelegido Bernie Sanders como senador por Vermont. Sanders es el único representante institucional norteamericano que se define como socialista y es elegido en seis décadas, y ha conseguido ahora el 71% de los votos como independiente al frente de una coalición que agrupa al ala izquierda de los demócratas, a socialdemócratas y socialistas, trostskystas, feministas, ecologistas y antimilitaristas, en un Estado que desde  hace años es un referente generador de políticas progresistas y de izquierdas.

Por no hablar del sonoro triunfo de Elisabeth Warren, una profesora de Harvard, que emerge como contundente líder nacional de la izquierda del Partido Demócrata y que ha conseguido un escaño en la Cámara de Representantes en su primera postulación.

Y en fin, qué decir del hecho de que en los referédums celebrados ayer conjuntamente con los comicios presidenciales y representativos, dos Estados del nordeste, Maryland y Maine, hayan votado a favor de reconocer y legislar en ellos el matrimonio gay, y de que otros varios hayan autorizado el uso particular de la marihuana entre otras victorias sobre asuntos progresistas ventilados en decenas de consultas.

En resumen: EEUU ha mantenido la cabeza sobre los hombros, y algunas fuerzas de cambio real empiezan a despuntar más allá de los oropeles y condicionantes tradicionales del sistema.   

lunes, 14 de mayo de 2012

Los enemigos de Europa y un cabrón con pintas


Hay individuos que huelen de lejos a lo que son, porque en realidad se ocultan poco. Es el caso de cierto "experto en terrorismo islámico" español que a la menor excusa, escribe largos artículos en prensa y aparece en entrevistas en las cadenas de radio repitiendo siempre los mismos mantras. Leerle o escucharle tiene la ventaja de que evita esforzarse en conocer cúal es la posición de los servicios de terrorismo/contraterrorista norteamericano sobre cualquier asunto: coincide exactamente con la que él difunde. Ppor razones obvias tengo mis dudas de que sea la CIA y resto de la pandilla quien le copie los "análisis", así que blanco y en botella.

Algo similar pasa con Paul Krugman. Para mayor disimulo, el tipo va de economista progresista y hasta hay quien le considera de "izquierdas". También quienes desde la izquierda española le leen con fervor, celebrando sus zurriagazos a cuanto huela a europeo, contenidos en sus sesudos artículos que por otra parte suelen acabar invariablemente recomendando la disolución de la Unión Europea y la desaparición del euro, como únicas medidas capaces de ofrecer una salida "progresista" a la crisis global. En realidad esta es la posición de la Reserva Federal norteamericana, de los especuladores de la Bolsa Casino Mundial y el resto de los sicarios del capitalismo financiero gansteril más abyecto, como los opacos fondos de alto riesgo alimentados de dinero negro que operan en Londres y Wall Street y los grandes inversores en narcodólares y otras materias primas por el estilo que actúan en esos mismos mercados.

Las tontunadas de Krugman apuntan en una dirección: fragmentar Europa, resucitar los añorados (por EEUU) tiempos en que los países europeos andaban a la greña unos con otros mientras el Imperio del Tío Sam crecía feliz y despreocupado, y de vez en cuando les daba una zurra en forma de "liberación de Europa" por las armas con la subsiguiente ocupación militar, tras una Guerra Mundial que en realidad comenzaba siempre como una guerra civil europea. Las cosas hoy día son más elementales: se trata ahora de salvar de la ruina completa el "american way of life" y su símbolo-fetiche, el dólar; en esa tarea coinciden reaccionarios y "progresistas" norteamericanos como un solo patriota. Ocurre sin embargo que desde la crisis del Petróleo de los años setenta, el dólar es una divisa con dificultades cada vez mayores, y que después de la "liberalización de los mercados financieros" en la etapa Reagan y la subsiguiente destrucción de la economía productiva norteamericana, apesta a cadáver de modo irreversible. El sostén productivo actual del dólar son las economías dolarizadas de América Central y del Sur, su patio trasero histórico, y poco más. La caída de la divisa estadounidense es cuestión de tiempo, y con ella arrastrará a las hoy supuestamente brillantes economías  latinoamericanas.

Hace algunos meses Le Monde se preguntaba por qué un euro presuntamente en crisis terminal según algunos, sigue tozudamente cotizándose alrededor de un dólar y un tercio, lo que obliga al "experto progresista" Krugman a pedir a gritos la devaluación de la divisa europea, cuya fortaleza es un muro para los yanquis. Caben dos explicaciones, que en realidad son complementarias. La primera, la que acabo de darles en el párrafo anterior: el dólar está acabado, porque no se sustenta en una economia productiva real sino en el humo de colores que se expende en las Bolsas. ¿Qué produce EEUU? solo armamento. La segunda explicación, porque el euro se sostiene sobre dos patas basadas en economías productivas fuertes: Alemania y Francia. Loa países mediterráneos, la tercera pata, hemos estado ahí de convidados desde el principio, porque nuestras economías productivas eran débiles desde su nacimiento y la tentación de lanzarse a la economía-ficción especulativa bursátil resultó en los últimos años demasiado fuerte para nuestros capitalistas (que por algo son los más explotadores, ventajistas, indocumentados y voraces de todo el Viejo Continente; consecuencia de no haber conocido la ética protestante ni la concepción calvinista del trabajo).

Lo único que nos queda por tanto a españoles, italianos, portugueses y griegos es aguantar el tirón al lado de los fuertes, y apostar de modo decidido por un relanzamiento del consumo y el fortalecimiento de los servicios públicos. En Francia los tiros van a ir pronto por ahí dicen, y en Alemania a partir del año próximo parece que también.

Y en fin, no se olviden de taparse los oídos como Ulises, para no oír los cantos de sirena de los cabrones con pintas del otro lado del Atlántico tipo Paul Krugman.

En la imagen que ilustra el post, el presidente Obama rodeado de asalariados de la única industria en expansión en EEUU.

sábado, 28 de abril de 2012

La noche en que cayó Dixie


El título de esta canción, Night they drove old Dixie down, podría traducirse aproximadamente como "La noche en que acabaron con el viejo Dixie" o "La noche en que acabó el viejo Dixie". Es quizá la más bella canción sobre la guerra y sus consecuencias que jamás se haya escrito. Dixie era el nombre familiar que los confederados rebeldes daban a su tierra en tiempos de la Guerra de Secesión norteamericana.

La letra es el lamento de Virgil Caine, un campesino que servía en el ejército confederado protegiendo esos ferrocarriles cuyos raíles levantaban por kilómetros las tropas de William Tecumseh Sheridan, el piel roja que años más tarde pudo haber sido presidente de EEUU si hubiera querido. Caine viene a decir en la canción que todo, incluido el Sur, le importa ya un carajo: es el invierno de 1865 y él ya perdió sus ideales, su país y a un hermano de 18 años, al que un yankee mandó a la sepultura. Tanto es así que cuando Virgil regresa a su granja de Tennessee y un día su mujer le señala a "Master" Robert E. Lee, el antiguo jefe del Ejército Confederado, Virgil poco menos que se encoge de hombros. Las guerras perdidas tienen estas cosas.

La versión más popular de esta canción es sin duda la que grabó en los años sesenta Joan Baez. Sorprendente que una "roja" como la Báez grabara lo que a primera vista parece un hinmo sudista. En realidad la canción es un verdadero escupitajo sobre todas las guerras y sobre los "Master" Robert E. Lee -por cierto, un gran terrateniente sudista, propietario de esclavos- que las fabrican para que otros mueran en ellas defendiendo sus puercos intereses.

El video de YouTube al que enlazo es el de una extraordinaria versión grabada por The Band hace un montón de años. Resulta impresionante por dos motivos: la interpretación, totalmente acústica y que podría ser la que hubieran hecho un grupo de prisioneros confederados en su momento, y las imágenes que presenta el video, una colección de fotografías de la Guerra de Secesión realmente estremecedoras. Fíjense sobre todo en la última: corta el aliento. Luego piensen en que están tomadas hace 150 años, y caerán en la cuenta de que a pesar del tiempo transcurrido, pocas cosas han cambiado realmente en este mundo nuestro desde entonces.

En la imagen que ilustra el post, un grupo de soldados confederados prisioneros fotografiados en fecha imprecisa junto al juzgado de Fairfax County. Obsérvese lo dispar en la uniformidad de las tropas sudistas.