Mostrando entradas con la etiqueta imperialismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta imperialismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de marzo de 2013

El Ejército español torturó en Irak


En el décimo aniversario de la infame Reunión de las Azores, en la que Bush y Blair decidieron la invasión de Irak con la presencia de Aznar como convidado de piedra, el diario El País acaba de hacer público un vídeo al parecer grabado en los primeros meses de 2004, que muestra como un grupo de soldados españoles torturan a dos prisioneros iraquíes hasta asesinar a golpes y patadas a uno de ellos, según la frase que pronuncia uno de los torturadores ("joder, a ese te lo has cargado"). Estamos pues ante un evidente caso de crímenes de guerra cometidos por soldados españoles, presuntamente ocultado por mandos y oficiales que no podían ignorar lo sucedido máxime cuando ese acto delictivo tuvo lugar en el interior de instalaciones militares y fue grabado por los propios soldados que lo cometieron.
 
Es un secreto a voces que estas acciones se practican absolutamente en todos los ejércitos del mundo y en todas las épocas. Si quienes acuden al ejército profesional ya son de por sí individuos cuyo coeficiente mental raramente iguala y menos supera el promedio en el medio humano del que proceden, ocurre que el entrenamiento militar les deshumaniza hasta convertirlos en máquinas de matar que trivializan el dolor y la muerte ajenos (y en casos de psicopatologías agudas, llegar a disfrutar con ellos), a la vez que les dota de coartadas ideológicas (la Patria, el honor, etc) bajo las cuales justificar los comportamientos individuales o grupales más abyectos. Recuerden otro video famoso reciente grabado accidentalmente por una turista argentina en Chile, que muestra el entrenamiento de un grupo de soldados chilenos y las aberraciones criminales que cantaban mientras marchaban a las órdenes de su instructor.
 
El día anterior a la aparición del ya famoso vídeo pude ver en TV3 una interesantísima película norteamericana sobre el tema, "En el valle de Elah", que les recomiendo encarecidamente visionar. El transfondo del film es la guerra de Irak pero en realidad alude a todas las guerras y a todos los ejércitos modernos, con la famosa inadaptación de los soldados regresados como argumento central. Personas de escasa formación humana y académica a los que se ha convertido en dioses impunes que lo tienen todo permitido en la zona de guerra, regresan a su país de origen y chocan sin remedio con las reglas sociales establecidas, a las que contemplan como cortapisas a impulsos y pulsiones que creen tener derecho a seguir satisfaciendo por cualquier medio.

De todos modos no hay que ir a los EEUU para encontrar casos de ese cariz. En España hace tiempo que se habla del "síndrome de Bosnia" entre los soldados retornados de las llamadas  "misiones de paz". Menudean los casos de ex soldados que participaron en ellas y que ahora padecen graves problemas mentales; algunos de ellos han llegado al asesinato, como el tipo que iba dejando cartas de la baraja sobre sus víctimas (imitando al comandante enloquecido de "Apocalyse Now"), o el que mató y quemó a sus dos hijos (cuyos cuerpos aún no han sido plenamente identificados), y que según una antigua amiga regresó de Bosnia convertido en un psicópata. 
 
En repetidas ocasiones políticos y mandos militares españoles han fanfarroneado diciendo que estas cosas les pasan a los norteamericanos, pero que en el Ejército español no son posibles. Como daba a entender esta mañana la periodista Soledad Gallego Díaz en la SER, lo que en realidad están diciendo es que hasta ahora no era posible que se conocieran porque evidentemente ellos se encargaban de taparlas. En guerras como Irak y Afganistán el tipo de "incidentes" reflejados en el video ahora destapado son por pura lógica sino diarios, si más frecuentes de lo que los ciudadanos bienpensantes quisieran creer. Recuerden que en Irak tropas españolas dispararon a mansalva sobre una multitud que cercó la base española, dando muerte a decenas de personas de toda edad y condición, y que en Afganistán hace dos o tres años otra muchedumbre enfurecida estuvo a punto de asaltar el cuartel español porque según ellos en su interior se torturaba a prisioneros afganos.
 
Y es que estos casos no surgen de la nada. Basta con darse una vuelta por foros militares españoles en Internet para ver la mentalidad e ideología que se respira en ellos, y como se presagian casos como el descrito en mensajes nada cifrados. Mensajes que se refieren explícitamente al peligro que representan para España "los moros" en general y singularmente Marruecos: xenofobia, racismo, militarismo y desde luego fascismo, afloran bajo la bizarra arrogancia y los toscos prejuicios de unos presuntos "profesionales" cuyo comportamiento no cuesta mucho imaginar una vez en situación de faena en Irak o Afganistán, sin ir más lejos.
 
Algunos de esos mensajes están firmados con nombres y apellidos, e incluso hacen constar la graduación. En esta como en tantas otras cuestiones similares, quien no ve es porque cierra los ojos. 
 
La imagen que ilustra el post está tomada del video ofrecido ayer por El País en su página web.

domingo, 27 de mayo de 2012

El Partido Popular inventa un conflicto con Gibraltar


En vista de la que esá cayendo en materia económica y social en este país y como que ya ha acabado la temporada de la Liga de Fútbol (bendito sea Dios), el Gobierno español busca desesperadamente nuevos motivos de entretenimiento para el personal. El patriotismo de garrafa siempre es un recurso agradecido, y ahí ha estado Esperanza Aguirre azuzando a la extrema derecha política y mediática contra los seguidores vascos y catalanes asistentes a la final de la Copa del Rey celebrada en "su" Madrid hace un par de días.

Pero como que el escándalo de Bankia crece por horas, la prima de riesgo no afloja un segundo, las facturas escondidas en los cajones de las Comunidades autónomas gobernadas por el PP afloran por todas partes y el rescate europeo de la banca española ya le parece un mal menor hasta al tertuliano neoliberal más fanático, hay que subir la dosis para que la población quede catatónica por completo de una vez por todas. Para ello, nada como una buen regüeldo patriótico político-mediático a costa de Gibraltar. Y es que desde hace tres siglos, ese peñasco al sur de Iberia constituye el santo y seña del patriotismo español, la quintaensencia del irredentismo de la extrema derecha carpetovetónica. Subir la tensión con Gibraltar suele dar buenos dividendos políticos a corto plazo a cualquier Gobierno español, de Franco a Rajoy y ustedes perdonen por la redundancia, aunque luego hayan de envainársela pues a ver quién es el imbécil que nos mete en un conflicto bélico con Gran Bretaña por esa roca de mierda cuya "soberanía" -signifique lo que signifique ese palabro- importa en realidad un carajo, sobre todo comparando con magnitudes como el fraude fiscal o el blanqueo de dinero que los ricos y emprendedores empresarios e inversores españoles hacen a través de la colonia de Su Graciosa Majestad británica.

Bueno, pues ahora resulta que el PP está atizando un conflicto en ese barril de pólvora solo por ocupar espacio en los medios fingiéndose los más resueltos defensores de los intereses españoles y olé. Desde hace unos días el Ayuntamiento de Algeciras, gobernado por el PP, está incitando al parecer a los pescadores de ese pueblo para que se adentren en aguas que las autoridades coloniales de Gibraltar consideran propias. Para redondear la provocación, los pesqueros infractores van acompañados por lanchas de la Guardia Civil. Cabe preguntarse quién ha dado la orden a la Benemérita para participar en la fiesta; probablemente el mismo irresponsable que envía los pesqueros por delante. Y es que en el trasfondo está el acuerdo pesquero que se está negociando con los gibraltareños hace tiempo. Los pescadores del cercano puerto de La Línea, gobernado por el PSOE, aguardan el resultado de las negociaciones y critican a sus colegas de Algeciras por pretender forzar la situación.

 Dice El País hoy que "los incidentes no solo han dividido a los pescadores de Algeciras y La Línea, también han provocado el choque de sus alcaldes. Los marineros de La Línea consideran que “la actitud de los barcos algecireños es una provocación”, ya que los 53 pesqueros linenses se han mantenido sin faenar en las aguas en conflicto a la espera de un acuerdo con Gibraltar, mientras que los de Algeciras se desmarcaban de esta opción". A pesar del protagonismo informativo que han adquirido, los barcos algecireños son menos de la mitad que los de La Línea. 

Estamos pues ante algún idiota con mando que está jugando a aprendiz de brujo sobre la misma raya más allá de la cual que puede comenzar un incendio de consecuencias incalculables. Imaginen un incidente armado entre las patrulleras gibraltareñas y las españolas. Imaginen que la Guardia Civil se extralimita en sus funciones "de protección", y recibe a cambio un zambombazo de la Armada británica. ¿Se acuerdan de Perejil? Aquello acabó en nada porque EEUU intervino a tiempo y sacudió un par de capones a las partes enfrentadas antes de que llegara la sangre al río. Pero la Royal Navy no es una lancha neumática ocupada por un puñado de gendarmes marroquíes mal armados, ni probablemente el Gobierno de Londres haría mucho caso a los mediadores norteamericanos; ellos, los británicos, también tienen una brutal crisis económica que esconder a sus ciudadanos y conocen asimismo el valor del patriotismo en estas situaciones.

En la fotografía que ilustra el post, pesqueros españoles faenando en aguas de Gibraltar a unos cientos de metros del puerto británico, en fotografía de la Agencia EFE publicada por Heraldo de Aragón.