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sábado, 7 de septiembre de 2013

España no se puede permitir unas OlimPPiadas



1. Rajoy en la presentación de la candidatura OlimPPica de Madrid: "El Gobierno español garantiza económicamente" el evento. Simplemente asombroso.

2. En 2050 todavía estaremos pagando la mierda de las OlimPPiadas de 2020... si es que Tokio no las quiere (única posibilidad real de que gane la candidatura de Madrid).

3. ¿Vieron a Mariano Rajoy en la presentación ante el COI? no es que no hable inglés ni francés ni nada, es que apenas farfulla el castellano. Y sigue leyendo, incapaz de memorizar un discurso de cinco minutos. ¿Cómo se puede ser tan inútil e indolente?

4. Según le ha dicho Rajoy al COI, "España es el país cuyas exportaciones han crecido más en toda el área europea". Naturalmente: los productos de calidad españoles son masivamente malvendidos a precios irrisorios en el extranjero, mientras aquí nos tenemos que conformar con sucedáneos. Intenten encontrar plátanos de Canarias en España, y entenderán lo que digo.

5. La prensa europea lleva días escandalizándose de como un país con el 27% de paro sobre población activa, un 50% de paro juvenil y una economía arrasada pretende organizar unos Juegos Olímpicos. Diarios como Bildt y Die Welt fustigan la "irresponsablidad" de un Gobierno y de unas élites políticas y económicas enfangadas en la corrupción mientras el país entero se desploma,

6. La burbuja inmobiliaria que se pretende crear con Madrid 2020 reventaría España con mayor eficacia que 17 referéndums independentistas en cada una de las comunidades autónomas. Por lo demás las únicas Olimpíadas en las que la EsPPaña oficial ganaría todas las medallas serían las de corrupción, arrogancia y capacidad de mentir.

7. No sé dónde se harán finalmente los Juegos Olímpicos de 2020, pero si para entonces queda en el mundo un átomo de justicia, los Rajoy, Cospedal, Botella, I. González etc, verán la inauguración desde la cárcel.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Hambrientos, parados y hartos de mentiras

 
El Gobierno español anda muy ufano, pues según sus cifras ya "solo" tenemos 4.800.000 parados en el país. Lo curioso es que a primeros de año teníamos oficialmente 6.200.000, y que todos los expertos serios -es decir, extranjeros y algunos, pocos, españoles- coinciden desde hace tiempo en que a finales de año habremos rebasado ampliamente los 7.000.000 de parados.

De parados reales. No de personas en situación de paro registrado, que es la cifra que maneja/manipula el Gobierno español.  Resulta que para Rajoy y compañía los únicos parados son los registrados en el INEM,  en las Oficinas de Desempleo (en las que por cierto, hace unos meses se envió al paro a todos  los orientadores laborales), esas Oficinas que ya está en proyecto privatizar en muchas comunidades autónomas; mejor que las cierren de una vez, total para lo que sirven. En resumidas cuentas el Gobierno no contabiliza los parados de larga duración que ya han renunciado a seguir yendo cada mes a fichar en el INEM o a las personas que se están marchando del país, por ejemplo, o a quienes por las razones más peregrinas y con cualquier excusa se les da de baja de las listas oficiales de parados.

Así pueden permitirse decir que el paro en el mes de agosto se redujo en 31 personas netas (una por día), cuando la cruda realidad es que, según explicaba anoche la Cadena SER, solo en el mes de julio pasado 100.000 personas solicitaron la prestación como nuevos parados, o que en el año 2012 la Seguridad Social perdió 500.000 afiliados.

Es decir, ni siquiera el empleo-basura que se está comenzando a crear -con contratos-basura, salarios-basura, horarios-basura y condiciones laborales-basura-, está sirviendo para compensar la destrucción de empleo en España. Lo que ya llaman "empleo de calidad" (lo normal en un país civilizado, por lo que hemos pagado todos y seguimos cotizando los que todavía tenemos trabajo), es casi un recuerdo del pasado.
 
El último parche gubernamental ante la catástrofe que están creando, es permitir que las grandes superficies vendan productos alimenticios caducados. La excusa es que "Grecia ya lo hace"; magnífico precedente, como verán. No se trata solo de que financiadores en negro del Partido Popular como el amo de esclavos propietario de Mercadona sigan incrementando sus beneficios hasta el delirio; lo que se pretende ahora casi a la desesperada es frenar el fantasma del hambre y del alboroto social en la calle, con asaltos a supermecados incluidos, pues cada día hay más ciudadanos parados o con sueldos-miseria que no pueden comprar alimentos para ellos y sus familias. Lo más repugnante de esta medida es que juega con la salud de las personas, pues no establece limitaciones en cuanto al tipo de productos, tiempo transcurrido etc, permitiendo que empresarios rapaces aumenten sus beneficios poniendo en riesgo la salud de los más necesitados.
 
Esta es la España real, crucificada por un Gobierno corrupto y mentiroso, que todo la basa en el viejo lema de su mentor propagandístico ideológico, Joseph Gobbels: "repetir una mentira mil veces, para convertirla en verdad". Estos son los auténticos "brotes verdes" del Gobierno Rajoy.
 

sábado, 11 de agosto de 2012

Curro Jiménez en el hipermercado



Ya es coincidencia que en la misma semana en que se muere el actor Sancho Gracia, conocido sobre todo por su papel de Curro Jiménez -el bandolero andaluz que robaba a los ricos para dárselo a los pobres- en la serie televisiva de finales de los años setenta, al alcalde de Marinaleda, el inefable Sánchez Gordillo, se le ocurra organizar megáfono en mano el asalto de un hipermercado sevillano.

Curro Jiménez según Televisión Española era un bandolero tan liberal que acabó haciendo campaña para la UCD de Adolfo Suárez, allá por las elecciones de1979, si no recuerdo mal. Aún tengo grabada a fuego en la retina la imagen del famoso bandolero y su cuadrilla entrando a caballo vestidos de lo suyo, de bandoleros andaluces del siglo XIX, en una plaza de toros en la que Adolfo Suárez iba a dar un mitin. Eso no lo mejora ni Sánchez Gordillo, desde luego, aunque el gañán de Marinaleda, ese Cristo-Durruti de hojalata que lleva tres décadas y pico como demiurgo absoluto de un pueblo andaluz de 2.500 habitantes, se esfuerce de vez en cuando por superarlo. 

Y es que, verdaderamente, lo del asalto de Gordillo al hipermercado es de cine. Seguro que a Sancho Gracia le hubiera gustado interpretar ese momento. A Adolfo Suárez quizá no tanto, aunque en su tiempo fuera de los capaces de cortarse una mano en directo solo por salir en el telediario del mediodía. 

En cuanto a la calidad humana y revolucionaria del eximio líder proletario asaltante, fíjense en el revelador detalle de que una de las cajeras (una proletaria, al cabo) recibió santa violencia revolucionaria en forma de un par de hostias bien administradas por afear el numerito a los concurrentes. También, reparen en que los alimentos expropiados por Gordillo y compañía no han aparecido, algo muy diferente a lo ocurrido tras la acción más o menos paralela encabezada por Diego Cañamero y otros dirigentes del Sindicato Andaluz de Trabajadores en el hipermercado de un pueblo de Cádiz, quienes pactaron con la empresa llevarse 20 carros llenos y repartirlos entre un banco de alimentos y los servicios sociales locales. En Écija por el contrario, como digo, lo acopiado en la acción encabezada por el Mesías de Marinaleda simplemente se ha esfumado.

La payasada de Sánchez Gordillo ha servido finalmente para que el ministro del Interior que sufrimos, el opusdeísta Jorge Férnandez Díaz, salga en tromba a asegurar que defenderá caiga quien caiga la sacrosanta propiedad privada. No me toquen los supermercados que me lío a hostias, ha venido a decir el superpolicía Fernández, quien además, condescendiente él, ha manifestado textualmente no aspirar en materia de orden público "a la paz de los cementerios" (sic); como si este cipayo o cualquier otro de su calaña que le reemplace pronto, pudieran arrogarse el determinar si hay derecho a la contestación popular al orden social de mierda que nos está asfixiando.

En resumidas cuentas, gracias a Sánchez-expropiador-Gordillo, a la que unos parados de larga duración intenten llevarse unos tomates de otro Mercadona con los que alimentar a sus hijos una vez el Gobierno les retire los 400 euros con los que malviven ahora, el camarada Fernández tendrá precedente para reprimir a fondo la acción. De hecho, ya se ha detenido a varios participantes en las dos acciones expropiadoras, la del SAT y la de Gordillo, pero curiosamente este último no ha recibido ni siquiera una citación policial.¿Qué curioso, verdad?

Ya ven, un trasunto de Curro Jiménez cabalga de nuevo asaltando hipermercados en nuestros televisores de pantalla plana y en color. ¡Qué nostalgia de aquellos años lejanos, cuando las hazañas del mítico bandolero expropiador se asomaban a nuestros proletarios televisores en blanco y negro! Entonces creíamos que la revolución se haría expropiando los latifundios y nacionalizando la banca, y ahora ya ven, según los gurús de la cosa resulta que la Deseada vendrá cuando las masas se pongan a robar latas de sardinas en el súper de la esquina.

En la fotografía que ilustra el post, el actor Sancho Garcia como Curro Jiménez, a punto de expropiar a alguien durante un episodio de la serie (1976-1978).


miércoles, 4 de julio de 2012

Los salarios españoles son la vergüenza de Europa



El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó la semana pasada los resultados de la Encuesta Cuatrienal de Estructura Salarial, según datos de 2010. Los datos que se ofrecen son atroces, y eso que como digo en realidad son de hace dos años, con lo que ha llovido desde entonces; imaginen si estuvieran actualizados a 2012.

Ahí van las cifras principales:

El salario más habitual en España es de 16.500 euros brutos al año. Lo cobran 600.000 trabajadores por cuenta ajena.

El sueldo medio bruto es de 22.790 euros (la mitad del francés, les recuerdo).

El Salario Mínimo Interprofesional anual español no llega a los 9.000 euros (dos veces y pico inferior al francés, por ejemplo).

Las mujeres cobran un 22'5% menos que los hombres.

Por Comunidades Autónomas, donde más se cobra es en el País Vasco, 26.500 euros, Madrid, 26.000 euros, y Catalunya, 25.500 euros. En 2006 ya eran las tres comunidades de cabeza, aunque el orden entre ellas era distinto, pues entonces Madrid estaba por delante del País Vasco. En la cola las posiciones son las mismas que en la anterior encuesta. Cierra la clasificación Canarias, con 19.300 euros, siempre brutos.

Y ello en un país en el que el paro registrado roza el 25%, y la precariedad en el empleo es también récord europeo.

Sin embargo, no tienen bastante.

Casi a la vez que se publicaban estos datos, el presidente de la patronal bancaria española declaraba que para que España salga de la crisis "hay que rebajar salarios durante los próximos diez años". Ayer mismo las patronales CEOE y CEPYME insistían en que el Gobierno no debe abandonar las "reformas del mercado laboral emprendidas". Y el presidente Mariano Rajoy anunciaba urbi et orbe que ha llegado el momento "de pisar el acelerador" en materia de "reformas" (es decir, de recortes sociales y destrucción de derechos laborales). Por ahí anda también el economista progresista yanqui Paul Krugman, pidiendo una rebaja del 20% de los salarios de los trabajadores europeos para que la economía del Viejo Contienente sea "competitiva".  

¿Hasta cuándo podrán seguir tensando la cuerda impunemente sin encontrar la respuesta adecuada? 

viernes, 15 de junio de 2012

España es un barco a la deriva




Mientras los mineros del norte hacen frente como leones no a la presunta crisis económica sino a la voluntad política de acabar con la minería española, la planta de ENDESA en Andorra de Teruel, la mayor central térmica de España, se alimenta con carbón de importación de bajísima calidad teniendo las bocas de minas de carbón de alta calidad a unos centenares de metros de la planta. ¿Crisis? no para comisionistas y otros corruptos, está claro. 

Las marchas de los mineros asturianos y leoneses y sus familiares por las carreteras de la geografía peninsular son atacadas a diario por los antidisturbios (había que oír hablar desde el sentimiento y la rabia a una niña hija de minero hace un par de días en RNE, para sentir y compartir las ganas de incendiarlo todo), en tanto los pueblos de la cuenca asturiana son asaltados brutalmente por supuestas Fuerzas de Orden Público a las órdenes de un Gobierno que empieza a merecer  el destino corrido en 2011 por sus homólogos tunecino o egipcio. España se está magrebizando a marchas forzadas.

Mientras, el payaso arrogante que dice ser presidente del gobierno "del Reino de España" farfolla desde La Moncloa idioteces del calibre de que "España no es Uganda" y pide que nos respeten en Bruselas y Berlín porque "somos la cuarta potencia económica europea", a lo que el presidente ugandés acaba de responder con buen tino que a Uganda nadie la ha rescatado nunca, y Ángela Merkel que los problemas de España son el fruto de diez años de ladrillo salvaje. La irritación de dirigentes y medios de países ricos y pobres contra el actual gobierno o lo que sea español, es ya un clamor internacional.  

Así no es de extrañar que a los cinco días de la puesta en marcha del rescate europeo tras la bancarrota del sistema bancario español, la prima de riesgo haya alcanzado los 550 puntos y los bonos del Tesoro a diez años se vendan al 7% de interés. Se dice que en los días previos al rescate, el presidente o lo que sea Mariano Rajoy le sugirió a su ministro de Economía, de Guindos, que amenazara a los europeos diciéndoles que si realmente querían rescatar a España que fueran preparando quinientos mil millones de euros (y otros setecientos mil millones para Italia). Si cree usted que esos son los números reales, regrese al final del segundo párrafo y vaya preparándose para salir a la calle a por todas.

Y luego está la cosa de las autonomías, estos carísimos y cada vez más inservibles juguetes que hace 30 años se ferió la clase política de la Transición ("café para todos", recuerden), y que han traspasado todas las líneas rojas en saqueo e incompetencia. Y no lo digo solo por la corrupción generalizada en las autonomías históricamente gobernadas por el PP: Valencia, Baleares, Madrid, Galicia, Murcia y Castilla-León. Ahora resulta que la Generalitat de Catalunya y el gobierno español se llevan uno al otro al Tribunal Constitucional porque según  la primera el segundo "invade sus competencias" cuando recorta en educación, y según el segundo la primera hace lo mismo cuando aplica repago en las recetas médicas.

Es decir, a esos miserables no les preocupa ni lo más mínimo el estar destruyendo los servicios públicos y la repercusión que esa política criminal está teniendo entre las clases trabajadoras y populares, sino si la "competencia" para hacerlo en cada caso es del Estado o del gobierno autonómico. Uno se queda sin palabras ante tanto encanallamiento. Mientras, en esta Catalunya tan ufana de sus competencias uno de cada tres jubilados mantiene con su magra pensión (raramente superan los mil euros) a uno o varios hijos en paro y a sus familias. Y eso que las tienen congeladas.

Por suerte, los españoles tienen el fútbol y a Dios de su parte, o eso creen muchos. El día que despierten del sueño, habrá que importar antidisturbios.