sábado, 2 de noviembre de 2013

Cazabombardeos españoles amenazan el cielo de Barcelona


Durante toda la mañana de hoy sábado, 2 de noviembre, no ha parado de sobevolar Barcelona un grupo de cazabombardeos a reacción. 

Los ejercicios han durado casi cuatro horas. Entre las 12h y las 13h se han podido contar hasta seis estelas de otros tantos aparatos volando simultáneamente. Los aviones volaban muy alto y volvían una y otra vez sobre la ciudad, cruzándola de manera exhaustiva y entrando en cada ocasión por un ángulo diferente. Lo más inquietante ha sido el modo repetido en que las estelas de los aviones se cruzaban entre ellas primero en perpendicular y luego en todos los ángulos posibles, algo nada habitual sino es en ejercicios de maniobrabilidad para esquivar fuego desde tierra o desde aeronaves enemigas. 

Esta clase de ejercicios militares ya se habían efectuado anteriormente, hace dos años, a raíz del comienzo de las reivindicaciones independentistas con carácter oficial por parte de estamentos políticos institucionales catalanes, pero hubieron de suspenderse ante el alud de protestas habidas. 

Lo cierto es que las maniobras militares habidas antes sobre el cielo de Barcelona jamás habían tenido la dimensión de las de hoy en cuanto a duración, número de participantes y maniobras ensayadas. Obviamente no han estado paseándose y quemando combustible porque sí, sino practicando ejercicios de bombardeo sobre una población civil indefensa.

En la imagen que ilustra el post, bombardeo sobre Barcelona en marzo de 1938, llevada a cabo por la aviación fascista italiana al servicio del Ejército español comandado por el general Franco. 

lunes, 28 de octubre de 2013

El emperador de la Atlántida llega a España

 
El pasado 24 de octubre tuvo lugar en el Teatro Principal de Zaragoza la representación en España de la ópera "El emperador de la Atlántida", un proyecto que finalmente ha cuajado gracias al sistema de crowdfounding o financiación popular.
 
Aunque parezca increíble es la primera vez que se monta una representación en España de esta singular ópera, concebida por un músico judio, Viktor Ullmann, en un campo de exterminio nazi. Digo que parece increíble que no se haya hecho antes y ya me arrepiento de haberlo escrito, porque en la España de la democracia demediada en la que siguen dominando los valores ideológicos y culturales del franquismo puro y duro (el régimen instaurado en España gracias al dinero y las armas nazis), lo exótico al parecer sigue siendo remememorar los crímenes de masas contra la Humanidad de aquellas bestias y las obras que los denuncian.
 
Así que colaborar desde la modestia económica con la puesta en escena de "El emperador de la Atlántida" ha sido un acto de resistencía cívico-cultural contra el fascismo, aggiornato y pasado por Armani sí pero fascismo al cabo, que (des)gobierna España. Asistir a la representación desde el patio de butacas atendiendo la gentileza de los organizadores fue un premio para este su seguro servidor de ustedes, que procuré redondear con una buena cena en Parrilla Albarracín y un gin tonic como Dios manda en Mombasa, sitios zaragozanos ambos que les recomiendo. El AVE que te trae y lleva de Barcelona a Zaragoza en una hora y veinte minutos justos, facilita estos pequeños excesos a aquellos que de momento no hemos sucumbido a la avaricia y rapacidad de la gran patronal-consejo de famiglias y de la Agencia Tributaria torticera que manipula el elfo Montoro.  
 
"El emperador de la Atlántida" aborda en solo cuatro escenas (hora y cuarto escasa de duración, apenas), problemas de mucha enjundia que en realidad puede resumirse en uno solo: la necesidad de redignificar la muerte, en tiempos en que la facilidad de su administración a las masas la banaliza en extremo. Es esta una idea muy judía, y por ende muy mediterránea: la muerte merece un respeto, y el nazismo (y sus formas excrecentes, pasadas o actuales) no se lo tienen. La "banalidad del mal" que descubrió Hannah Arendt en Adolf Eichmann y de la que un servidor, y perdonen la inmodestia, algo escribió también en su "Un castillo en la niebla" a propósito del modo absurdamente frívolo y carente de emociones con el que los nazis mataban, es probablemente lo que más debería horripilarnos de esa gente.
 
En esencia, "El emperador de la Atlántida" presenta a la Muerte declarándose en huelga: nadie morirá en adelante en la guerra en marcha ni tampoco de muerte natural. El desastre colectivo es pues, de campeonato. ¿Cómo puede haber una guerra sin muertos? ¿qué será de nuestros ejércitos de machos conquistadores? Resonancias de los clásicos griegos como pueden ver, pasados por la humorada tétrica de un deportado hebreo culto y socarrón. 
 
En "La Lista de Schindler", una película-espectáculo bastante huera pero con algunos aciertos, el personaje de Schindler ilustra al jefe del campo de exterminio nazi sobre las virtudes del perdón ocasional a sus víctimas como elemento capaz de sacarle del aburrimiento (y devolverle la alegría de matar): el tipo mata cada vez que le viene en gana, sin motivo ni argumento alguno para hacerlo, así que el hastío le tiene atrapado, dominándole hasta hacerle caer en la indolencia. Y es que los nazis se aburrían como ostras debido a una grandísima paradoja: cuando puedes hacer cualquier cosa, nada te apetece ya. 
 
Muchos años antes que el Rey Midas de Hoolywood, el judío Viktor Ullmann concibió un juguete lírico en el que reprocha al nazismo su inagotable y fordiana capacidad de matar, más que la ideología nazi de la muerte, que es más bien escasa y patética. La verdad es que el nazismo debe más intelectualmente (por decirlo de algún modo) a quienes concibieron las cadenas de producción de la industria automovilística norteamericana del período de entreguerras que a Wagner y a Nietzsche, presuntos referentes ideológicos de sus aberraciones mentales. Lo curioso del caso es que Viktor Ullmann estuvo internado en un campo "de lujo" nazi, Terezin, donde al parecer se reunió un selecto ramillete de intelectuales y artistas judíos centroeuropeos que de algún modo, pudieron seguir trabajando en lo suyo y alumbrando obras. Esa producción, vista con la perspectiva de hoy, resulta espeluznante en contenido y contexto; la ópera comentada e suna buena muestra. El experimento acabó en el otoño de 1944 con todos sus beneficiarios, Ullmann y su libretista entre ellos, gaseados en Auschwitz. 
 
La pieza que compuso Ullmann en Terezin rezuma como decía humor sarcástico judío, y remite a referentes culturales muy amplios, desde la tradición cultural judía y su visión de la vida y la muerte al cine expresionista alemán más avanzado, pasando por el checo Kafka y otros escritores centroeuropeos judíos o no.
 
Es una lástima que Adolf Hitler no la viera representada nunca. Igual le hubiera caído una lagrimita, antes de descerrajarle un balazo en la cabeza al autor.
 

martes, 22 de octubre de 2013

Estrasburgo dice no al secuestro de presos en España




Desde el Código de Hammurabi, allá por los albores de la civilización sumeria, unos dos mil años antes de nuestra era, las leyes se han caracterizado por respetar unos mínimos que además de legales, las hacen legítimas. Y es que legales eran, sí, las leyes raciales de Nuremberg promulgadas por el régimen nazi alemán, por ejemplo, pero su misma naturaleza racista y genocida las hacía ilegítimas y por tanto, rechazables y combatibles incluso con las armas en la mano.
 
En cristiano y abreviando: hay leyes que, aunque hayan sido publicadas en el BOE, no dejan de ser aberraciones si su contenido político y social es aberrante, por impecable que sea su factura jurídica.  
 
El caso es que a principios de la década pasada legisladores y políticos cayeron en la cuenta de un hecho incontrovertible: los presos de ETA, al hacer uso de los beneficios penitenciarios, salían a la calle mucho antes de ver cumplidas sus condenas a cientos o miles de años. Las sentencias se dictaban naturalmente según el ordenamiento legal, y en proporción al recuento de los crímenes probados cometidos por el individuo juzgado.
 
Pero resulta que según rezaba la ley española hasta la reforma de 2005, nadie podía pasar en la cárcel más de 30 años seguidos, lo cual dicho sea de paso es sumamente razonable y habla del buen talante de quienes en su momento se opusieron a que en el ordenamiento jurídico de la democracia española, entonces naciente, se incluyeran tanto la pena de muerte como las condenas a cadena perpetua irredimible, dos figuras penales propias de sociedades que viven en la barbarie y la miseria moral por ricas y avanzadas que sean. Así que ya de entrada, el que un etarra o cualquier otro reo sea condenado a 400 años de cárcel suena incluso un poco tonto; es obvio que no los cumplirá, y yo diría incluso que es bueno que así sea. En realidad las sentencias deberían tener en cuenta ese techo máximo de tiempo que realmente pasará en prisión el reo. Si el techo máximo son 30 años, o 40, ninguna sentencia debería condenar a más años de los que establece como límite el Código Penal.
 
Claro que aquí viene la segunda parte. Muchas personas y no solo políticos y legisladores tenían y tienen (tenemos) la sensación de tomadura de pelo cuando se sabe que ese mismo delincuente convicto condenado a 400 años de cárcel en realidad no cumplirá ni los 30 del techo máximo establecido gracias a los beneficios penitenciarios, que en la mayoría de los casos son aplicados al poco tiempo de estar en la cárcel y que disminuyen  el tiempo de condena no restando del conjunto de años al que fue sentenciado el preso en su día, sino descontando del techo máximo de tiempo que puede pasar en prisión. 
 
Entendámonos, en un sistema que busca la redención a través de la pena y no la venganza salvaje de los agraviados por el reo, los beneficios penitenciarios para todos los presos son un concepto irrenunciable; su tipo y gradación en cada caso, debería ser otra cosa. Como decía antes, nadie debería ser condenado a más años de los que realmente señala el Código legal como límite de tiempo efectivo a pasar entre rejas, pero es obvio que entonces el descuento de días por beneficios penitenciarios debería guiarse de modo distinto en el caso de quien mató a otra persona en un homicidio imprudente, por ejemplo, del caso de quien asesinó a 50 mediante un coche bomba indiscriminado.
 
Todo esto viene a cuento del ridículo mundial que acaba de hacer el Gobierno español actual y también su antecesor por causa de la siniestra "doctrina Parot" (una verdadera estafa jurídica, pura prevaricación de jueces y legisladores), que aplican en casos especiales los tribunales españoles y que permite retener en prisión a alguien que debería haber sido puesto en libertad en el momento en que se agotó su período máximo de estancia en la cárcel. El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo acaba de condenar severamente al Estado español por el caso de la etarra Inés del Río, cuya condena venció hace cinco años y a pesar de ello sigue en la cárcel en aplicación de la doctrina Parot. Era evidente que los presos etarras se acogían a beneficios penitenciarios a veces diseñados a medida (cursos de euskera por correspondencia sin exámenes, inscripción en carreras universitarias de determinadas universidades bajo la tutela de determinados profesores etc), y que algo debía hacerse para remediar esa situación, pero de ahí a secuestrar a esas personas media un abismo. La palabra es dura, pero real: secuestro. Y es que España entera es un Guantánamo en el cual hay gentes que han finalizado el pago de su deuda social, y sin embargo no se les permite salir a la calle.
 
Lo más terrible del caso es que para mejor manipular  a la opinión pública, se mete en el mismo paquete de la doctrina Parot a los etarras más sanguinarios y a presos sociales como violadores, asesinos reincidentes, etc. Una vez más, como en el espectáculo de Els Joglars (1977) sobre la ejecución de Heinz Chez, el desgraciado al que dieron garrote junto a Salvador Puig Antich para así justificar el carácter de "criminal común" de Puig Antich,  estamos ante una verdadera "torna", el añadido que se suma para hacer más digerible el crimen de Estado: se usa a los presos sociales para intentar disimular el carácter de represalia estricta de una política penitenciaria que lejos de resultar socialmente curativa, deviene en abyecta y planificada venganza. Peor todavía, se lanza a la calle a los voceros de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, esos profesionales del dolor que ejercitan su oficio por cuenta ajena, al modo de las antiguas plañideras, para que refuercen la posición de la gentuza que nos desgobierna y que ya amenaza poco veladamente con pasarse por el arco del triunfo la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.
 
Entiendan por favor, que esta no es una batalla a favor de los presos de ETA, sino de los derechos humanos más elementales de todos nosotros, de todos aquellos a los que un Gobierno cuyos principios rectores se hunden en la tradición del más rancio fascismo español, puede cualquier día acabar metiendo entre rejas por ser individuos "antisistema", "asociales" o simplemente por no ir a misa, como sucedía en los tiempos de Franco. Lo menos que merece un convicto es saber de entrada cuanto tiempo real pasará en prisión.
 
En la imagen que ilustra el post, representación de La torna, de Els Joglars.

jueves, 17 de octubre de 2013

¿Islandia como modelo? No, gracias




La semana pasada asistí a una jornada de esas entre lo académico y lo político, ya saben. Bajo el rimbonbante título "Hacia un nuevo modelo de gobernanza", la convocatoria pretendía dar pistas de por donde van los tiros en los cambios que están sufriendo los modelos de participación ciudadana al uso y las respuestas que desde los gobiernos deberían darse a esas exigencias.
 
La gobernanza es un concepto -en realidad, un palabro- de esos que ponen en circulación los creadores de metalenguaje y de jergas para uso de grupos de "enteraos", máster mediante. En realidad alude a algo tan elemental y antiguo como es que la forma de gobernar sea en definitiva una buena práctica que aúne lo bueno y lo útil para todos.  Un puro desiderátum, como puede verse.
 
Abrió el fuego de las ponencias una voluntariosa señora, española de nacionalidad y catedrática de no recuerdo qué en una Universidad islandesa. Su intervención fue un canto a la movilización presuntamente popular que hace cuatro años derribó el Gobierno de entonces y abrió un confuso proceso constituyente y hasta un poco revolucionario que, como las botellas de vinos espumosos sin tapón, acabó perdiendo el gas sin mucha tardanza. La buena señora reconoció que esos mismos políticos a los que la "revolución popular islandesa" arrojó del poder hace como digo cuatro años escasos, y a los que habían llegado a juzgar (aunque sin ningún tipo de consecuencias para los acusados), habían ganado las elecciones generales, las primeras celebradas tras la "revolución", esta primavera pasada por mayoría absoluta, con el 51% de los votos. Es como si el Congreso Panruso de los Soviets hubiera elegido como su presidente al zar Nicolás II cuatro años después de derrocarlo, para entendernos.
 
En suma, la experiencia islandesa fue una tontada de las gordas, conducida por elementos de clases medias altas entre los que al parecer había una sobreabundancia de cátedros, lo que explicaría algunas de sus manías y sobre todo, la esterilidad final de sus esfuerzos. Esta neoaristocracia se dedicó a crear todo un variopinto surtido de comités, mesas y otros presuntos canales de participación en los que individuos que nadie había elegido tomaban decisiones en nombre de todos. Por ejemplo, se creó una Comisión de 25 miembros cuya misión era redactar una nueva Constitución ¿Quién les designó? No se sabe. No es raro por tanto que cuando esos flamantes Padres de la Patria se presentaron en el Parlamento con su revolucionario proyecto constitucional debajo del brazo, los diputados islandeses, gente educada y bastante elegante además de pacífica como todo su pueblo, les reconvirtieran en "grupo asesor" (seguramente con asignación económica mediante), y el comité revolucionario quedara en nada en cuestión de meses. El proyecto de Constitución se perdió en vericuetos legales, y nunca más se supo. Entretenimientos de burgueses, ya digo.
 
En el turno de preguntas intervine con una muy concreta: En ese conflicto entre la oligarquía islandesa  y las clases medias urbanas ¿qué papel han jugado, juegan o potencialmente pueden jugar las clases trabajadoras? La señora catedrática quedó en suspenso y miró al techo, en medio de un incómodo silencio  general en la sala, atestada de intelectuales, políticos y dirigentes de la "sociedad civil" burguesa catalana. Cuando se repuso, la mujer contestó textualmente: "No lo sé, nunca lo había pensado", y tras una breve pausa concluyó: "Tengo que reflexionar sobre ello".
 
¿Entienden por qué estas pijerías de burgueses tipo 15-M -revoluciones interclasistas, las llaman ellos-  me molestan cada vez más?
   
En la fotografía que ilustra el post, islandeses durante una marcha de protesta.

viernes, 11 de octubre de 2013

"President, esto se va a la mierda"


La bronca de ayer en el Parlament de Catalunya augura tiempos en los que, como en los Balcanes de los años noventa, no habrá inocentes en ninguno de los dos bandos salvo las víctimas que unos y otros produzcan.

Y es que las élites catalanas y españolas continúan empeñadas en acercar cerillas al bidón de gasolina, con el único y perverso objetivo de inflamar el patriotismo de sus respectivas hordas como medio de recaudar adhesiones inquebrantables a sus respectivas causas. Pero la chispa puede prender en cualquier momento, y ocasionar una desgracia irreparable.

La oligarquía catalana ha tomado ventaja con actos como el del pasado 11 de septiembre, un despliegue costoso pero altamente rentable desde el punto de vista de la hegemonización de las voluntades ciudadanas, pero sus homónimos españoles no se han quedado a la zaga y ya tienen preparado un 12 de octubre de traca en Barcelona, con traslado en autocares alquilados de rebaños de fascistas españoles hasta la concentración en la capital catalana.

En ese contexto de acusaciones cruzadas y crispación creciente, con la polarización en marcha de la sociedad catalana dividida en dos bloques cada vez más ensimismados en los agravios inferidos por los de enfrente y cada vez más agresivos en la defensa de sus planteamientos y en la exhibición de su repertorio simbólico -con una traducción inesperada en los medios de comunicación locales, embarcados en una alegre e irresponsable apuesta por el bando secesionista; apuesta seguramente ni tan inocente ni tan desinteresada-, el anunciado futuro choque de trenes en el viejo Principat empieza a generar en el presente chispas más que preocupantes.

Ayer el Parlament catalán votaba una resolución de condena contra la actual delegada del Gobierno español en Catalunya por su participación en un acto de homenaje a la División Azul (el acto lo organizó, detalle significativo, la Guardia Civil). El debate degeneró en un enfrentamiento verbal en el cual dos energúmenos de ideología no tan diferenciada más allá de las enfrentadas superestructuras ideológicas patrióticas a las que cada uno de ellos es fiel, se acusaron a voces de nazis y de fascistas. En cierto modo, ambos tenían razón: tanto Cañas, el de Ciutadans, como Fernández, de la CUP, hacen bueno aquello de que los "extremeños se tocan", y comparten mucho más que los (malos) modos. Por cierto, nótese que ambas formaciones, Ciutadans y CUP, nacieron como marcas blancas del PP y CiU respectivamente, una especie de intermediarios que han acabado radicalizando posturas y arrastrando tras de sí a buena parte del electorado de sus partidos nodriza.  En fin, el espectáculo de ayer fue patético hasta convertirse en inenarrable, pero solo es un anuncio de lo que está por venir.

En medio del rifirrafe hubo sin embargo, algo mucho peor que el follón desatado por los gallos de pelea. Y fue que en mitad del griterío y el caos generados por los rebuznos de sus señorías, se alzó de repente la meliflua, democristiana y patriótica voz de la presidenta del Parlament, De Gispert, acusando a la bancada españolista (PP y Ciutadans) de "no tener vergüenza", y ya completamente fuera de sí, gritando repetidamente al diputado Cañas: "¡Calle!". Ordeno y mando, en línea del mejor autoritarismo fachoide: estos son los demócratas que gobernarán la Catalunya "lliure i plena", que Dios nos coja confesados.

 
La estulticia secesionista ofrece pues al fascismo españolista un triunfo insospechado, al transmitir ahora al mundo mundial la imagen de que quienes reclaman derecho a manifestarse y a decidir son incapaces de reconocérselo a otros. Al PP naturalmente le ha faltado tiempo para salir en tromba en los medios de la perrera a su servicio para afirmar que en Catalunya se prohíbe a los ciudadanos no afectos al nacionalismo catalán la celebración de su fiesta nacional, el 12 de octubre. Y lo que es todavía más grave, que se prohíbe hablar a sus diputados en sede parlamentaria, y se jalea s salida del hemiciclo catalán con gritos de "¡Eso, váyanse, váyanse!" a cargo de la dómina soberanista  que preside, es un decir, la Cámara catalana.

La dimisión de De Gispert es inexcusable; pero ellos tampoco tienen vergüenza..


La verdad es que todos están muy nerviosos. Porque las últimas encuestas empiezan a reflejar algo que unos pocos nos barruntamos hace tiempo: a medida que la cosa se encabrona, crece el número de los catalanes que abominamos de los dos bandos, y que para entendernos, usaríamos como papel higiénico en días alternos la estelada catalana y la rojigualda española. Ya circula incluso una encuesta que vaticina que en las próximas elecciones catalanas todos los partidos bajarán en votos, incluida la triunfante ERC. Y por primera vez en mucho tiempo, decrece asimismo el número de los que piden un referéndum "para decidir" sobre la secesión.

Y este es el peligro mayor, el de que los nervios lleven a los mamporreros de las élites a cometer barbaridades como medio de obligar a cerrar filas a sus partidarios frente al enemigo. Porque aquí nadie quiere aflojar, cueste lo que cueste. Y lo que puede costar, no es difícil imaginarlo.

Como colofón al espectáculo vivido, el socialista Pere Navarro fue capaz por una vez en su vida y sin que sirva de precedente, de hacer una reflexión que es todo un ejercicio de clarividencia política y social, cuando recién acabada la patriótica y navajera pelea se acercó al escaño de Artur Mas y le dijo: "President, esto se va a la mierda".  Efectivamente, así es.

En la imagen que ilustra el post, la fachada del Parlament de Catalunya. La escultura obra de Clarà que hay delante se llama, proféticamente, el Desconsol (el desconsuelo).

martes, 1 de octubre de 2013

Continúa el fraude masivo en la venta de deuda pública española


Por primera vez en en la historia de España, esa cuyos orígenes fantasea de manera torticera la serie "Isabel", la deuda pública del Estado español ha superado a su Producto Interior Bruto (PIB). Dicho en corto, ni todo lo que produce España en un año bastaría para pagar la deuda contraída por el Estado. 

La pregunta pertinente es: ¿y para qué demonios ha servido tanta austeridad? ¿qué ha hecho el Gobienro español con el dinero presuntamente ahorrado, en qué lo han invertido?

Pues como sabe y publica todo el mundo fuera de España, en intentar taponar el agujero negro galáctico -él sí- por el que se está colando el sistema bancario español, eso monumental destrozo que causaran los mismos bancos con sus políticas de inversión en fondos-buitre alimentados con el dinero más sucio y sangriento, y de masiva evasión de capitales a paraísos fiscales. Ya dicen en las instituciones europeas y la prensa continental que los 44.000 millones de euros del rescate de la banca española no han servido para nada. Lo cierto es que además de ser una gota de agua en el océano, una buena parte de esos fondos se los han embolsado los directivos de los bancos mediante "aumentos de sueldos",  primas, dietas y otras formas de legalizar el robo. O simplemente se los han adjudicado como "indemnizaciones" en compensación por haber sido jubilados forzosamente, en los pocos casos en que se han producido estas situaciones cuando el escándalo público y la exigencia de responsabilidades han traspasado fronteras y eran ya insoslayables.

Por otra parte está el espinoso asunto de quién es el tenedor actual de la deuda del Estado español. El año 2012 supimos gracias a la prensa internacional que el Gobierno Rajoy robó el Fondo de Reserva de las Pensiones para comprar con él deuda pública española, ya que ni el especulador más demente acudía a esas subastas. Es decir, el Estado español se compró a sí mismo la deuda que emite con el dinero destinado a asegurar la vejez de millones de españoles durante las próximas décadas. En un solo año liquidaron el 90% de ese fondo, y claro, ahora "no pueden garantizar las pensiones" ¿Cómo las van a po der garantizar, si en solo 12 meses vaciaron la caja para comprar unos títulos que no valen ni el papel en el que están impresos?

Y sin embargo, en 2013 se sigue subastando deuda pública española. Y se vende, ya lo creo que se vende. ¿Quién es el comprador? Ayer mismo lo desvelaba un economista en el programa Al Rojo Vivo, de la cadena de televisión La Sexta: ¡son los propios bancos españoles! Alucinante.

En resumidas cuentas las mismas instituciones financieras que vía Gobierno español recibieron los fondos del rescate europeo, han formado un cártel para comprar la deuda pública que emite ese mismo Gobierno. Hasta el momento, han adquirido el 90% de los títulos vendidos en 2013. 

Llegados aquí cabe preguntarse: ¿con qué fondos y a cambio de qué el cártel bancario español ha aceptado hacer el favor al Gobierno Rajoy de adquirir prácticamente íntegra su deuda pública?.     

La respuesta es obvia: naturalmente, con cargo a la "austeridad presupuestaria" española alcanzada mediante esas "políticas de ahorro" que destruyen servicios públicos y trasvasan a los usuarios que los han pagado a servicios privados, tras los cuales no es difícil adivinar a los bancos más nombrados del país.

El precio de esa colaboración gansteril: la inmunidad para la casta bancaria española por sus desmanes pasados, y seguramente por los que ya están perpetrando y por los futuros..

Por tanto la austeridad quasi autárquica del Gobierno neofranquista español no es solo ideología, también tiene un importante componente de rapiña económica. 

Ocurre que estos suicidas y sus "políticas" nos llevan de cabeza a la ruina más absoluta, en caso de que no nos desembarecemos de ellos y de sus políticas a la mayor rapidez posible.

En la imagen que ilustra el post dos de los máximos responsables del fraude financiero español, ambos dirigentes históricos del Partido Popular: el actual presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el expresidente del Gobierno y presidente de Caja Madrid/Bankia, Rodrigo Rato.



jueves, 26 de septiembre de 2013

Ángela Merkel, de agente de la Stasi a reina del FMI


La victoria de la derecha en las elecciones alemanas ha sido contundente aunque insuficiente. Alemania ha demostrado ser una sociedad entregada al neoliberalismo luterano que encarna la Sra. Ángela Merkel, aunque ciertamente no haya un entusiasmo general en el país por semejante ideología ni sobre todo, por las consecuencias brutales de su aplicación en Alemania, aunque sí cuando se aplica en forma de "recetas alemanas" a otros países.  
 
En realidad quien ha vencido en las elecciones no ha sido Merkel sino una coalición de intereses y miedos, sumados a la incomparecencia de las izquierdas políticas alemanas, fragmentadas, atomizadas y en trance de lenta, o no tan lenta, desaparición orgánica.  Mientras el SPD, el segundo partido más viejo del mundo después del Conservador británico, se despeña sin remisión desde que el año 2000 abrazara el credo "social-liberal", "tercera vía blairiana" o como quiera llamarse a esa estafa política que hace bandera de la inanidad intelectual e implica  la renuncia absoluta no ya a tener y defender propuestas de izquierdas, sino incluso a ostentar una ideología propia cualquiera que no sea el mantenerse en el poder o sus afluentes; Die Linke no acaba de arrancar, estancado tras la desaparición de la escena política de Oskar Lafontaine y por causa sobre todo de su escasa penentración en los lander occidentales, lo que le convierte en un blanco fácilmente estigmatizable por la propaganda del sistema como una organización heredera del infame régimen "comunista" que imperó en la Alemania del Este;  los Verdes, por último, llevan una década escorándose tan a la derecha que algunos de sus propuestas no es que sean ya perfectamente digeribles por la CDU, es que la sobrepasan en la defensa de los intereses neoliberales. 
 
Al frente de este tinglado que es el Estado alemán contemporáneo, teóricamente presidido por un señor del que en realidad nadie, ni siquiera en Alemania, es capaz de recordar su nombre y apellidos y menos todavía las funciones que ejerce, se encuentra una mujer hija de un estirado pastor protestante luterano, antigua dirigente de las Juventudes Comunistas de la RDA, agente de la Stasi infiltrada en las organizaciones estudiantiles germano-orientales y en comunas juveniles "okupas" del barrio de Kreuzberg, en el sector occidental de Berlín, y después en las juventudes del partido democristiano, la CDU, primero en la zona oriental y después en todo el país. El destino de Ángela Merkel lo narró John Le Carré, hace 25 años en un cuento suyo, cuando ni siquiera él sabía que existía esta Circe al revés  que convierte a los cerdos en hombres y les entrega los girones de los gobiernos, la banca y las empresas de los países del sur de Europa.
 
En su relato premonitorio, Le Carré hablaba de un agente de la policía política "comunista" polaca infiltrado en la Iglesia católica desde que siendo un muchacho fue enviado al seminario hasta que alcanza la silla episcopal de una de las más importantes diócesis polacas durante el derrumbe del Imperio soviético y la subsiguiente caída de los gobiernos satélites vasallos. El caso es que según narra Le Carré el tipo había vivido e interiorizado tan eficientemente ambos papeles, el de espía y el de cura, que alcanzó el punto en el cual ni él mismo sabía dónde acababa el uno y comenzaba el otro. Quien vive vidas vicarias al servicio del poder suele acabar sufriendo estas esquizofrenias, hasta el día en el que descubre que en realidad está sirviendo al mismo amo.
 
¿Cuándo supo la señora Merkel que el dios del Kremlin y el de la Bolsa de Frankfurt eran el mismo y por tanto, un único y verdadero dios? Sería bueno saberlo. A veces he pensado cómo habría sido esta mujer si el régimen de la RDA hubiera sobrevivido y ella hubiera llegado a mandar la policía política, la Stasi, o incluso, por qué no, hubiera alcanzado la cúspide de aquél régimen "comunista".
 
Lo pienso, y me da miedo solo de pensarlo. Y es que con esos mismos mimbres, se levantó el Tercer Reich de los Mil Años; o se dejó suelto a Julio Anguita en el PCE español, sin ir más lejos.
 
En la imagen que ilustra el post, Angela Merkel en su época de presidenta de la ‘Freie Deutsche Jugend’ (FDJ), las juventudes comunistas de la Alemania Oriental.
 

viernes, 20 de septiembre de 2013

El regreso de Billy el Niño


En los años del tardofranquismo y comienzos de la Transición se hizo tristemente famoso en Madrid un policía, inspector de la Brigada Político Social ("la policía secreta" franquista), apodado Billy el Niño, personaje que destacaba incluso entre el selecto ramillete de torturadores que formaban la élite represiva de la policía franquista, dadas sus marcadas características de sádico psicópata.
 
El nombre real de Billy el Niño es José Antonio González Pacheco, y según El País hoy tiene 67 años. Hace años que abandonó la policía, y no se sabe a qué se dedica. Seguramente a nada bueno.
 
Una jueza argentina ha decidido pedir la detención y extradición de ese torturador franquista en el marco de la querella presentada en el país americano por españoles familiares de presos políticos encarcelados, torturados y asesinados durante la dictadura fascista española (1939-1975). Junto a González Pacheco, la jueza María Servini de Cubria ha pedido la extradición del mando de la Guardia Civil Jesús Muñecas Aguilar, del comisario de policía José Ignacio Giralte González y de un escolta de Franco llamado Celso Galván, que ahora se ha sabido falleció en 2009.  
 
Por cierto que Jesús Muñecas era capitán de la Guardia Civil en 1981 y fue uno de los hombres de confianza del teniente coronel Tejero en el asalto al Congreso de los Diputados, llevado a cabo por fuerzas de ese instituto armado el 23 de febrero de aquel año. Las conversaciones grabadas entonces dan idea de que Muñecas era un fascista fanático, al que seguramente le habría encantado dar gusto al gatillo en aquella ocasión.
 
Según informa El País, "la policía (española) está obligada a arrestar a los tres imputados" una vez le llegue la orden de Interpol emitida a instancias de la jueza argentina. Cuando se detenga a los tres nada presuntos criminales (que están reconocidos por múltiples testigos que sufrieron sus "atenciones"), estos pasarán a disposición de la Audicencia Nacional, quien deberá decidir sobre su extradición a Argentina. Finalmente será el Consejo de Ministros español quien deberá aprobarla o denegarla.
 
Un detalle importante es que al estar acusados de crímenes contra la Humanidad, los delitos que se les imputan no prescriben.
 
A Billy el Niño sus víctimas le describen como un individuo de baja estatura, feo, regordete y con ojos saltones. Y muy corto de mente. "No era un funcionario que torturaba, era un torturador compulsivo, disfrutaba haciéndolo", dice en El País una de sus víctimas, una mujer vasca. En las sesiones de tortura que dirigía daba puñetazos, patadas, culatazos con la pistola y bramaba insultos que en boca de aquel ser obsceno y seguramente lleno de complejos debían sonar ridículos, a pesar de la brutalidad fuera de control que exhibía.
 
Ese animal dañino ha estado suelto todos estos años (¡cuarenta años!), impune, hasta que una juez argentina lo ha convertido en justiciable. El aparato judicial español debería morirse de vergüenza, en el improbable caso de que sus integrantes conozcan ese sentimiento.
 
En la fotografía que ilustra el post, el policía torturador franquista José Antonio González Pacheco, conocido como Billy el Niño, en una fotografía de principios de los años setenta del pasado siglo.
 
 

martes, 17 de septiembre de 2013

La vía hispano-catalana al fascismo


El pasado día 11 de septiembre y durante el acto oficial de conmemoración de la Diada Nacional de Catalunya en la Librería Blanquerna, aneja a la sede de la delegación de la Generalitat de Catalunya en Madrid, un grupo de terroristas de extrema derecha españoles irrumpieron  en la sala profieriendo gritos de carácter fascista mientras empujaban y zaradeaban a los asistentes. Tras ocupar violentamente la tribuna y arrojar al suelo una bandera catalana, lanzaron gases lacrimógenos contra las personas presentes.  Durante la agresión los terroristas desplegaron trapos de colores con simbología fascista. Uno de ellos en concreto mostró una bandera del partido fascista español Falange, responsable del asesinato de decenas de miles de ciudadanos españoles durante 1936-1939.   
 
Quien al parecer lideraba al grupo de atacantes es un individuo harto conocido no solo por su larga actividad en grupos fascistas españoles, sino también por sus vinculaciones familiares con elementos de la oligarquía política y social española, ya que el individuo en cuestión es primo de Morenés, el actual ministro de Defensa (PP), cuñado de Méndez de Vigo (PP) cabeza del grupo de diputados del PP en el Parlamento Europeo, e hijo de una mujer asimismo miembro de la alta sociedad madrileña  que fue tesorera de Alianza Popular, el partido franquista del camarada Fraga Iribarne, origen del actual Partido Popular (PP). De casta le viene pues al galgo. Y se entiende mejor la impunidad de sus acciones. 
 
Anoche, en un espacio de la cadena televisiva de extrema derecha Intereconomía, el abogado de varios de los terroristas -detenidos al día siguiente ante el escándalo originado, pero puestos en libertad tras declarar ante el juez; a la salida fueron jaleados con gritos y saludos fascistas por sus compinches, ante la pasividad absoluta de la policía española que custodiaba los juzgados madrileños-, sostenía ante las cámaras con toda sangre fría que sus defendidos se habían conducido en todo momento de modo exquisito, y que en todo caso habían sido ellos los agredidos; y eso mientras se veían las imágenes del asalto al local, cuya sola visualización desmentía de plano como no podía ser de otro modo las mentiras disparatadas que profería el picapleitos.
 
Dos días después de los hechos, Francesc Vallés, diputado del PSC, dejó entreveer en unas declaraciones que el ataque contó sino con la complicidad sí al menos con el conocimiento de elementos policiales. Curiosamente, o no, en la Blanquerna no había ningún dispositivo policial que protegiera a los asistentes de un ataque como el finalmente sufrido, ataque que como digo era perfectamente previsible dado el creciente clima de tensión y enfrentamiento que los medios periodísticos y políticos de la derecha extrema/extrema derecha madrileña vienen propiciando en relación con la cuestión catalana.
 
En Barcelona, el mismo día 11 de septiembre, solo unas horas después, tres encapuchados quemaron una bandera oficial española, otra francesa, otra europea y un retrato del actual jefe del Estado español, durante un fin de fiesta independentista. Sorprende la pertinacia de los grupos fascistas por mancillar símbolos ajenos, y en el caso de los catalanes, por quemar en efigie a sus enemigos, un procedimiento por cierto inventado por la Inquisición española hace ya muchos siglos.
 
La quema de la bandera francesa es un brindis al sol de los fascistas pancatalanistas, pues no hay noticia de que ninguno de estos valientes haya llevado a cabo jamás una acción semejante en territorio francés, a pesar de que según ellos la Catalunya Nord gime oprimida por la République centralista y jacobina. Obviamente tienen sus razones para gallear solo desde este lado de la frontera, ya que, como es sabido, con la France no hay bromas.
 
En cuanto a la quema de la bandera europea, resulta asimismo altamente ilustrativa acerca de las pretensiones que animan a estos zotes y a quienes les financian, organizan y envían.
 
Curiosamente, o no, en este caso tampoco hicieron acto de presencia los Mossos d'Esquadra, la policía autonómica catalana, que como es sabido depende del actual Gobierno de derechas catalán. Y no es que los heroicos muchachos se escondieran: la acción se llevó a cabo desde lo alto de una tarima y con música patriótica que ambientaba el desarrollo del aquelarre, jaleado por decenas o cientos de entregados fans. Obviamente, la policía catalana se ha abstenido de identificar a posteriori al trío pirómano. Faltaría más.
 
Lo más curioso es que apenas un par de días después, en un programa de "debate" de TV3, la televisión pública/altavoz político del Gobierno autonómico catalán, los contertulios presentes se escandalizaban como un solo demócrata de que se pretendiera equiparar a los fascistas españoles que tiraron al suelo una bandera catalana en Madrid con los fascistas catalanes que quemaron banderas foráneas en Barcelona: hasta ese punto está embrutecida la llamada "sociedad civil" catalana.
 
El fascismo pues, en sus diversas versiones, campa a sus anchas por la vieja "pell de brau" (piel de toro) de Salvador Espriu. El famoso choque de trenes si se produce, no vendrá de la nada: habrá sido cuidadosamente fomentado desde un lado y desde el otro por quienes precisamente mayor responsabilidad tienen en evitarlo.
 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Las razones del rídiculo internacional de Madrid 2020

 
La derrota por aplastamiento sufrida por el proyecto olímpico del Gobierno Rajoy representa un revés tan duro, que a estas horas sus responsables deben andar pensando en su futuro fuera de la política. Claro que eso sería si tuvieran un gramo de sensatez en sus cerebros, cuando en realidad han demostrado hasta la saciedad carecer de ella.
 
La causa principal del ridículo planetario hecho en Buenos Aires por la España del PP y su Madrid 2020 ha sido el descrédito internacional de un Gobierno cuyas mentiras, engaños y disimulos son escarnecidos por la prensa del mundo entero y especialmente por la europea, que al contrario de lo que ocurre con sus homólogos en España no vacila en poner el dedo en la llaga una y otra vez en las desnudeces y miserias de un proyecto político, por llamarlo de alguna manera, rancio y fallido, conducido además por una banda de corruptos e incompetentes.
 
Es así que esa llamada "marca España" compuesta de sol, toros y juerga pastillera que define el país que de modo suicida vende el Gobierno allende nuestras fronteras, ha acabado lógicamente por cuajar una imagen internacional de España como país poco confiable y dirigido por irresponsables. ¿Recuerdan cuando en los ochenta y primeros noventa nos llamaban "los alemanes del sur"? Qué lejos quedan aquellos tiempos de eficiencia y avances. En resumidas cuentas, en pocos años la derecha neofranquista ha logrado devolvernos al pasado más infame de este país, a la época de sus propios orígenes, cuando España era el apestado de Europa por causa del Régimen franquista. 
 
La humillación sufrida por las élites políticas y económicas españolas en Buenos Aires expresa toda la desconfianza acumulada hacia ellas en el ámbito internacional, y no solo en el estrictamente deportivo o del negocio-espectáculo que representan unas Olimpíadas. El mismo sábado por la noche, un periodista de la SER recordaba que unos días antes un miembro del COI con derecho a voto le preguntó cómo era posible que, "con la que estaba cayendo y con un 27% de paro, España pretendiera organizar unos Juegos Olímpicos". ¿Cómo es posible que el presidente del Gobierno de un país rescatado financieramente por la Unión Europea le diga al COI que su Gobierno "garantiza" el coste económico de los Juegos, y que cubrirá los gastos pendientes con cargo al presupuesto público?
 
Pero la desconfianza hacia esa España no es solo política y económica. Hace mucho tiempo que los manidos éxitos del deporte español están en cuestión en todo el mundo... salvo en España. De las cuatro preguntas hechas a la candidatura española por los miembros del COI tras su presentación oficial, dos tuvieron que ver con el dopaje masivo en el deporte español, y de ellas una mencionaba directamente la destrucción de pruebas relacionadas con la Operación Puerto. Por ahí anda la ex atleta Marta Domínguez convertida en senadora del PP y exonerada oficialmente de toda culpa, ella que según las pruebas policiales ha sido la cabeza de la más importante red de distribución de sustancias dopantes en España, en comandita con el siniestro doctor Eufemiano Fuentes; es solo un ejemplo, entre otros muchos.  
 
Es a esta España arruinada, facha, tramposa y dirigida por corruptos a la que el COI ha dicho no. Y los ciudadanos conscientes y honrados deberíamos alegrarnos por ello.
 
Mi enhorabuena a los madrileños y a los españoles en general.
 
En la imagen que ilustra el post, bolsas de sangre de atletas requisadas por la Guardia Civil en la Operación Puerto, pruebas flagrantes de dopaje masivo en el atletismo de élite español, que posteriormente fueron destruidas por orden judicial.  

sábado, 7 de septiembre de 2013

España no se puede permitir unas OlimPPiadas



1. Rajoy en la presentación de la candidatura OlimPPica de Madrid: "El Gobierno español garantiza económicamente" el evento. Simplemente asombroso.

2. En 2050 todavía estaremos pagando la mierda de las OlimPPiadas de 2020... si es que Tokio no las quiere (única posibilidad real de que gane la candidatura de Madrid).

3. ¿Vieron a Mariano Rajoy en la presentación ante el COI? no es que no hable inglés ni francés ni nada, es que apenas farfulla el castellano. Y sigue leyendo, incapaz de memorizar un discurso de cinco minutos. ¿Cómo se puede ser tan inútil e indolente?

4. Según le ha dicho Rajoy al COI, "España es el país cuyas exportaciones han crecido más en toda el área europea". Naturalmente: los productos de calidad españoles son masivamente malvendidos a precios irrisorios en el extranjero, mientras aquí nos tenemos que conformar con sucedáneos. Intenten encontrar plátanos de Canarias en España, y entenderán lo que digo.

5. La prensa europea lleva días escandalizándose de como un país con el 27% de paro sobre población activa, un 50% de paro juvenil y una economía arrasada pretende organizar unos Juegos Olímpicos. Diarios como Bildt y Die Welt fustigan la "irresponsablidad" de un Gobierno y de unas élites políticas y económicas enfangadas en la corrupción mientras el país entero se desploma,

6. La burbuja inmobiliaria que se pretende crear con Madrid 2020 reventaría España con mayor eficacia que 17 referéndums independentistas en cada una de las comunidades autónomas. Por lo demás las únicas Olimpíadas en las que la EsPPaña oficial ganaría todas las medallas serían las de corrupción, arrogancia y capacidad de mentir.

7. No sé dónde se harán finalmente los Juegos Olímpicos de 2020, pero si para entonces queda en el mundo un átomo de justicia, los Rajoy, Cospedal, Botella, I. González etc, verán la inauguración desde la cárcel.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Hambrientos, parados y hartos de mentiras

 
El Gobierno español anda muy ufano, pues según sus cifras ya "solo" tenemos 4.800.000 parados en el país. Lo curioso es que a primeros de año teníamos oficialmente 6.200.000, y que todos los expertos serios -es decir, extranjeros y algunos, pocos, españoles- coinciden desde hace tiempo en que a finales de año habremos rebasado ampliamente los 7.000.000 de parados.

De parados reales. No de personas en situación de paro registrado, que es la cifra que maneja/manipula el Gobierno español.  Resulta que para Rajoy y compañía los únicos parados son los registrados en el INEM,  en las Oficinas de Desempleo (en las que por cierto, hace unos meses se envió al paro a todos  los orientadores laborales), esas Oficinas que ya está en proyecto privatizar en muchas comunidades autónomas; mejor que las cierren de una vez, total para lo que sirven. En resumidas cuentas el Gobierno no contabiliza los parados de larga duración que ya han renunciado a seguir yendo cada mes a fichar en el INEM o a las personas que se están marchando del país, por ejemplo, o a quienes por las razones más peregrinas y con cualquier excusa se les da de baja de las listas oficiales de parados.

Así pueden permitirse decir que el paro en el mes de agosto se redujo en 31 personas netas (una por día), cuando la cruda realidad es que, según explicaba anoche la Cadena SER, solo en el mes de julio pasado 100.000 personas solicitaron la prestación como nuevos parados, o que en el año 2012 la Seguridad Social perdió 500.000 afiliados.

Es decir, ni siquiera el empleo-basura que se está comenzando a crear -con contratos-basura, salarios-basura, horarios-basura y condiciones laborales-basura-, está sirviendo para compensar la destrucción de empleo en España. Lo que ya llaman "empleo de calidad" (lo normal en un país civilizado, por lo que hemos pagado todos y seguimos cotizando los que todavía tenemos trabajo), es casi un recuerdo del pasado.
 
El último parche gubernamental ante la catástrofe que están creando, es permitir que las grandes superficies vendan productos alimenticios caducados. La excusa es que "Grecia ya lo hace"; magnífico precedente, como verán. No se trata solo de que financiadores en negro del Partido Popular como el amo de esclavos propietario de Mercadona sigan incrementando sus beneficios hasta el delirio; lo que se pretende ahora casi a la desesperada es frenar el fantasma del hambre y del alboroto social en la calle, con asaltos a supermecados incluidos, pues cada día hay más ciudadanos parados o con sueldos-miseria que no pueden comprar alimentos para ellos y sus familias. Lo más repugnante de esta medida es que juega con la salud de las personas, pues no establece limitaciones en cuanto al tipo de productos, tiempo transcurrido etc, permitiendo que empresarios rapaces aumenten sus beneficios poniendo en riesgo la salud de los más necesitados.
 
Esta es la España real, crucificada por un Gobierno corrupto y mentiroso, que todo la basa en el viejo lema de su mentor propagandístico ideológico, Joseph Gobbels: "repetir una mentira mil veces, para convertirla en verdad". Estos son los auténticos "brotes verdes" del Gobierno Rajoy.
 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Cuidado con la Tercera República




Durante la presentación de LAS CENIZAS DEL SUEÑO ETERNO en Huesca, en junio pasado, Carlos Escartín, presidente del Círculo Republicano local, advirtió durante su intervención: "Cuidado con la Tercera República". Varios asistentes hicieron un gesto de sorpresa, al no entender en primera instancia el sentido del aviso que lanzaba el veterano republicano altoaragonés.

Sucede que desde hace algún tiempo hay quienes, so capa de defender la instauración a corto plazo del régimen republicano en nuestro país, andan enzarzados en campañas mediáticas sobre todo a través de Internet que siembran la confusión cuando no el descrédito de las ideas republicanas. Y es que delante de ciertas plataformas y movimientos supuestamente republicanos figuran elementos tan siniestros como un políticastro "de izquierdas" muy desprestigiado por haber conspirado con el PP y los sectores más reaccionarios en los años noventa, un financiero sin escrúpulos antiguo socio de Carrero Blanco y de un dictador africano, y un ex militar desquiciado empeñado en una absurda cruzada personal; un trío que, lejos de debilitar la Monarquía española la refuerzan, vista la baja estofa de estos presuntos enemigos.
 
Decía el presidente Azaña que la República no haría felices a los hombres, sino que simplemente les haría hombres. En realidad, Azaña dijo "la libertad", pero para el caso da lo mismo. Significa que ni la República, ni la libertad ni la democracia son fines en sí mismos, sino instrumentos en la conquista de la felicidad humana. Por tanto no constituyen absolutos  en cuyo servicio cualquier acto sea perdonado, vista la altura del ideal. No vale mentir, calumniar, difamar, engañar... ni por la República ni por nada; y sin embargo esos republicanos de pacotilla aludidos no cesan de hacerlo desde al menos los años noventa, si bien actuando sobre diferentes objetivos.
 
No hace mucho vimos al politicastro aludido manipular unas declaraciones del profesor Vicenç Navarro sobre las gentes que en España cometen fraude fiscal y evaden capitales, poniendo nombres y apellidos sacados de su chistera donde el profesor Navarro no había mencionado ni uno solo. Hubo tal escándalo ante la airada reacción de Vicenç Navarro, que el politicastro hubo de rectificar y pedir excusas por haber supuestamente malinterpretado sus declaraciones.
 
Del financiero sin escrúpulos solo recordar que de tanto en tanto reaparece cual Guadiana proponiéndose como presidente de la Tercera República Española, él, que fuera compinche del régimen franquista en la explotación de la colonia de Guinea Ecuatorial y después, estrecho colaborador del dictador Macías tras la pseudo-independencia del país africano.
 
Y en fin por lo que hace al ex militar, ahora anda el hombre empeñado en demostrar que Juan Carlos mató a su hermano por orden de los servicios secretos de Franco, cuando ambos eran niños, en 1956.  Solo la idea de que los aparatos represivos del régimen franquista tuvieran que recurrir a un niño para eliminar físicamente a un potencial enemigo, mueve a la risa. Por lo visto el tipo ha escrito un libro dándole vueltas a esa tesis, por llamarla de alguna manera, aunque los avances que ha publicado en Internet carecen de apoyo en documento alguno y solo se fundamentan en la palabra de este orate. 
 
La manipulación de estos elementos ha llegado hasta usar la marca del movimiento Anonymus para expandir por Internet su basura. Recientemente han difundido una recopilación de enlaces a presuntos documentos que implican al PP y significativamente, al PSOE -viejo enemigo de estos maulas- en toda clase de tropelías, tráficos ilegales y corrupciones al por mayor. Alguno de esos "documentos" es tan ridículo que su mera lectura produce sonrojo, como es el caso de uno firmado por una supuesta asociación denominada "Guardias Civiles defensores de los Derechos Humanos" (!), que, con lenguaje torpe y típico de las organizaciones de extrema derecha, "desvelan" supuestas implicaciones del PSOE en casos de corrupción de los cuales no hay noticia de su existencia.
 
Alerta pues, ante las provocaciones. Y mucho cuidado con aquellos que se envuelven en la bandera republicana para mejor difundir su veneno.
 
En la imagen que ilustra el post, una posible bandera para la Tercera República que preconizan esos pájaros.
 

jueves, 29 de agosto de 2013

De social-catalanistas y de pijas suburbiales


Mientras el espacio político, social y electoral de los socialistas se achica a velocidad de vértigo quienes mangonean el partido y lo "orientan" desde el entorno próximo siguen a lo suyo, que es meter hachazos a diario en la línea de flotación de un buque que hace aguas por todas partes. Una manera de resolver problemas muy semejante por otra parte a la que aplica el Gobierno del PP, cuando por ejemplo hace leyes que para combatir el desempleo (o eso dicen) facilitan todo lo posible el despido de los trabajadores.

En Catalunya, un puñado de burgueses nacionalistas más rancios que un queso manchego fabricado en tiempos de Don Quijote y  consumido hoy siguen escrupulosamente su plan para dinamitar el PSC desde dentro, a la espera de que CiU les agradezca los servicios prestados y les haga sitio en sus listas o les ponga un chiringuito personal en instituciones subvencionadas con dinero público, como las "culturales" que organizan/manipulan la agitación social en el país a cuenta del famoso "derecho a decidir". Ahí está un "histórico" (así se define él mismo; otros lo somos mucho más que él y sin haber percibido nunca un euro durante nuestra militancia) llamado Joaquim Nadal, que ya ha conseguido acomodo en uno de esos pesebres independentistas, organizado en este caso por el alcalde CiU de Girona, "soberanista" furibundo él y más de derechas que Don Pelayo, aunque quizá no tanto como el alcalde "socialista" de Lleida, Àngel Ros, cuyos rebuznos de católico ultramontano y xenófobo le situarían en la pura extrema derecha española de no ser por su ardiente identificación con el "derecho a decidir" y otras memeces patrioteras por el estilo.

Como estos dos pájaros hay unos cuantos más en el PSC, que tampoco son muchos pero hacen todo el ruido posible. Desde la dirección del partido, o mejor dicho la panda de aficionados que teóricamente manejan lo que queda de él, se les invita a irse día sí día también porque no se atreven a echarles a patadas en el culo, que es lo que merecen los rastreros pesebristas del llamado por la prensa "sector crítico" (otra humorada mediática calificarlos como tales; cuando copaban cargos institucionales no eran nada críticos, ni permitían discrepancias de su "catalanismo", que según ellos y por muchos años ha sido la columna vertebral del partido). ¿Irse ellos? ¿para qué, si no se atreven a echarlos? Mejor ir saliendo de uno en uno como vienen haciendo desde hace meses, que así se hace más daño y se facilita un más eficaz bombardeo mediático, y además se puede abandonar el partido (y la nómina) tras negociar un nuevo pesebre en los verdes pastos "catalanistas", no vaya a ser cosa que en grupo no quieran recibirlos en CiU.

En el PSOE las cosas no están mucho mejor. La SER ha compuesto hoy una inefable encuesta "no científica" entre supuestos votantes socialistas, según la cual estos están suspirando por una "renovación" del partido que lo ponga de una vez en manos de... Carmen Chacón o Eduardo Madina. Pues si esto es la renovación, que Santa Lucía les conserve la vista a esos hipotéticos votantes. A lo que parece, la cadena radiofónica PRISA se pasa ya con armas y bagajes al bando de quienes auspician una rápida salida de Rubalcaba de la secretaría general, y su substitución por un joven/viejo tan abrasado como Chacón o tan irrelevante como Madina. ¡Viva la renovación!.

El notición del día es sin embargo, la marcha por un año de la Chaconcita (como la llama Manuela de Madre) a EEUU en calidad de presunta profesora en (no "de") una universidad de Miami. Leyendo en El País de hoy cúales serán las funciones "docentes" que ostentará esta pija comida por los complejos motivados por su origen proletario, no cuesta nada darse cuenta de que solo pretende hacerse un curriculum que la dote de un aura de preparación intelectual de la que a todas luces carece, al modo en que Aznar, otro desclasado podrido de complejos, pagó para que le contraran en la Universidad de Georgetown; son personas a las que pesan sus carencias intelectuales, carentes de formación real y de preparación para dirigir nada. 

Lo más triste del caso es que en el colmo de la soberbia, doña Carmen Chacón anunciaba esta mañana que cuando vuelva dentro de un año "renovará" el PSOE. ¿Y quién leches se ha creído esta individua ser, para que hayamos de esperarla como el maná que vendrá del Cielo a sanar los problemas de la izquierda en España?. Todos los mediocres se creen imprescindibles, ya saben.

Espero que a la señora Chacón se la queden muchos años en la Universidad de Miami. Siempre necesitarán alguien que cambie los rollos de papel higiénico en los lavabos; nadie como una tonta orgullosa para hacer esa labor.   

En la imagen que ilustra el post, Carmen Chacón viste perfectamente conjuntada con el color del fondo del escenario durante un mitin. Ventajas de estar casada con un "experto en comunicación", vulgo lavado de cerebro de masas.

 

martes, 27 de agosto de 2013

Siria, los mismos errores y horrores que en Irak

 
 
El ejército de los EEUU del "progresista" Barack Obama está a punto de invadir Siria al frente de una coalición de países europeos y árabes, iniciando una guerra ilegal que no cuenta con el permiso de la ONU. ¿Les suena? Exacto: la misma cagada que cometió George en Irak. Los norteamericanos no aprenden nunca.
 
En realidad las bajadas de pantalones de Obama ante el complejo militar-industrial-financiero y el resto de intereses reaccionarios estadounidenses, son ya asunto rutinario. Ni siquiera se ha atrevido a cerrar Guantánamo, a pesar de que clausurar el escandaloso "chupadero" de seres humanos montado en la base militar yanqui en Cuba era una de las promesas estrella de su programa electoral cuando fue elegido para un primer mandato.
 
Yendo un paso más allá, Obama se apresta ahora a invadir Siria. ¿La excusa? Exactamente la misma que en Irak: el régimen local ha usado armas químicas contra población civil "opositora", argumento que constituye un "déjà vu" que mueve a risa por la torpeza en la repetición. En el caso de Irak, un chiste aparecido entonces en la prensa norteamericana desnudaba el montaje: "Saddam Hussein tiene armas químicas. ¡Si lo sabremos nosotros, que se las vendimos y tenemos las facturas!" exclamaba la caricatura que representaba al presidente George Bush.
 
Estamos por tanto ante la fabricación de una campaña que prepara a la opinión pública occidental y árabe para una acción militar idéntica. Cabe incluso la posibilidad de que realmente se hayan usado armas químicas en los combates entre la "oposición siria" (sea eso lo que sea, y la integre quien la integre) y el ejército y la policía de El Assad. En todo caso, la preparación psicológica de la opinión pública ante el eventual ataque a Siria es tan groseramente idéntica a la previa a la famosa reunión de las Azores  entre Bush, Blair y Aznar, que alguien debería ser llamado al orden por el nulo esfuerzo hecho para crear el marco justificativo de una acción seguramente decidida hace muchos meses, cuya venta pública por tanto se ha podido planificar y desarrollar con tiempo.
 
De hecho, estamos ante la reactivación del plan diseñado en los años noventa por Karl Rove por encargo del complejo militar-industrial-financiero estadounidense (verdadero protagonista del autogolpe de Estado llevado a cabo el 11 de septiembre de 2001),  y ejecutado en su primera fase durante la presidencia de George Bush hijo.  Irak era solo la primera etapa en una campaña militar que debía incluir la ocupación de Irán y Siria, como medio de asegurar la hegemonía estratégica de EEUU en el mundo durante un siglo más mediante la captura de las inmensas reservas de petróleo del Próximo Oriente.
 
En todo caso es obvio que los resultados de la nueva/vieja aventura imperial serán asimimismo idénticos a los obtenidos en Irak: la fragmentación total del país, y su reparto entre facciones sectarias enfrentadas a muerte en un todos contra todos demencial. Divide y vencerás, ya se sabe, aunque como sucedió en Irak llegue un momento en que el aprendiz de brujo ni siquiera pueda controlar a los grupos financiados y armados por él.
 
La destrucción de Siria está programada desde hace años, y activada desde hace meses. Los instigadores se preparan para recoger los frutos de su siniestra tarea, pero para ello han de internarse  en el avispero que han creado; lo lógico es por tanto, que acaben saliendo de allí como de Irak: dejando de nuevo tras de sí una nueva montaña de cadáveres y otro país reducido a escombros.
 
En la imagen que ilustra el post, un grupo de soldados norteamericanos equipados para la guerra química durante la llamada Guerra del Golfo (primera invasión de Irak, años noventa).
 

lunes, 12 de agosto de 2013

Gibraltar español no merece un pedo



Una de las mañas más odiosas de todo gobierno de derechas acosado por los acontecimientos es echar mano del patriotismo.
 
El patriotismo. Ya saben, esa mierda que el doctor Johnson calificó como "el último refugio de los canallas". Cada vez que tienen dificultades con la realidad los gobiernos de derechas sacan a pasear el fantasmón repugnante ("Gibraltar, Gibraltar, avanzada del pueblo españooool", nos hacían cantar los curas de mi colegio mientras se izaba la enseña patria franquista), al que según nos cuenta la Historia a poco que se les vaya la mano acaban alimentando con sangre de las clases trabajadoras (porque sus hijos naturalmente eluden ese y otros sacrificios, como el pagar impuestos por ejemplo, con la mayor de las desenvolturas).
 
Hace poco más de un año García Margallo, el majadero que sufrimos como ministro de Asuntos Exteriores del Reino de España, se presentó en su primer Consejo de Ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE). Cuando se le acercó su homólogo británico para saludarle el botarate español le espetó en sonoro castellano: "¡Gibraltar español!", mientras sonreía satisfecho mirando a la cámara de Televisión Española que filmaba el incidente ante el pasmo del inglés, incapaz de comprender al parecer que un imbécil semejante pueda sentarse en un Consejo de Ministros. En España es posible eso y mucho más, como sabemos. 
 
En España la excitación ruin del patriotismo es un comportamiento muy antiguo, documentado en las hemerotecas desde al menos el siglo XIX. Cada vez que la derecha hispana le ve las orejas al lobo por la razón que sea, se pone como loca a azuzar los más bajos instintos de la tribu y a sacudir enérgicamente en manifestaciones perfectamente orquestadas el trapo de colores por el que dicen hay que morir (los demás, no ellos). Es así que ante el derrumbe económico y social que vive el país han decidido sacar a pasear una vez más a "Gibraltar español", ese monstruo casero al que engordan desde hace nada menos que tres siglos.
 
Lamentablemente y una vez más, buena parte de la prensa y casi toda la oposición han entrado al trapo a pesar de verse el truco de lejos. El caso es que estos días hasta algunos sesudos izquierdistas se sienten concernidos por el anticolonialismo, la autodeterminación y demás cojudeces aplicadas a la Roca que un día un Gobierno español cedió a los ingleses, tras una guerra tan lejana que da risa pensar en que a estas alturas andemos aún a vueltas con sus consecuencias. Entre paréntesis, resulta curioso por otra parte que nadie recuerde el que solo 70 años antes de la denostada Paz de Utrech, España cedió a Francia en la Paz de los Pirineos el Rosselló y la Cerdanya, casi un tercio de la Catalunya de entonces; curioso, el olvido patriótico. Por no hablar de situaciones coloniales actuales como las que viven las ciudades de Ceuta y Melilla o el puñado de peñascos "bajo soberanía española" situados literalmente a unas decenas de metros de la costa marroquí, caso del islote Perejil, "reconquistado" por Aznar con Trillo de ministro de Defensa, en aquella Cruzada de vía estrecha que estuvo a punto de costarnos un serio disgusto con los árabes.
 
Solo faltaría que ahora comenzara un conflicto con el Reino Unido solo porque el Gobierno Rajoy necesita desesperadamente distraer la atención pública de los problemas internos de España. Evidentemente la sangre no llegará al río, entre otras razones porque los británicos van a seguir contando con el apoyo de la UE y EEUU y la neutralidad de la ONU, ya que la Españita del PP no pinta nada en el concierto internacional. Pero el Gobierno español sí se arriesga a represalias en áreas de influencia británica, y a excitar el celo patriótico de otro que tal parece: el Marruecos de Mohamed VI a propósito de las colonias españolas norteafricanas.
 
Gibraltar por lo demás es un paraíso fiscal muy apreciado por la derecha económica española como lugar donde evadir y blanquear capitales (en Gibraltar hay domiciliadas más sociedades españolas que habitantes tiene la colonia). Es asimismo pieza clave en el tráfico de drogas internacional a gran escala, por su ubicación privilegiada como nodo de intersección de las rutas latinoamericana y africana hacia Europa. Y es en fin, aún hoy, una potencial tajadera militar entre el Mediterráneo y el Atlántico, que en un momento dado puede cerrarse y aislar por mar a los países ribereños del viejo Mare Nostrum, sobre todo a los árabes de la orilla sur. También, y no es un detalle menor, Gibraltar es el penúltimo florón en la deslucida y caduca corona imperial británica, que no puede permitirse renunciar a él so pena de quedar reducida a casi nada.   
 
En definitiva, el músculo patriótico que anda exhibiendo el Gobierno Rajoy estos días está condenado a quedar en pura fanfarronada al viejo y conocido estilo franquista, y como él, a carecer de eficacia posible alguna. Pura gesticulación para los telediarios.
 
Eso sí, algunos tontainas picarán con el ¡Jibraltá epañó!, pero esa clase de gente hace tiempo que está descontada del censo de los primates evolucionados.
 

viernes, 9 de agosto de 2013

En Catalunya y en España sí hay hambre




El Síndic de Greuges de Catalunya, cargo equivalente al Defensor del Pueblo de esta Comunidad, acaba de hacer público un informe según el cual tenemos aquí 50.000 niños malnutridos. De ellos unos 750 presentan síntomas de desnutrición. Otro dato aportado por esta isntitución es que casi el 30% de los niños catalanes se hallan en situación de riesgo de pobreza; alrededor de 350.000 niños están en el borde mismo del precipicio, lo que presagia un incremento notable de esas cifras para dentro de poco.
 
Son cifras horrorosas por más que el propio Síndic, Rafael Ribó, se apresurara a matizar que "Los niños en Catalunya no pasan hambre". La Generalitat ha saltado inmediatamente para insistir en ese mensaje: "En Catalunya nadie pasa hambre". Pues qué suerte tenemos.
 
Ocurre que esta gente se entera poco de lo que pasa. Ya hace algunos meses les hablé aquí de "Nou Barris cabrejada diu prou!" (Nou Barris cabreada dice basta!), una plataforma que agrupa al movimiento asociativo de ese distrito barcelonés surgida precisamente a raíz de la constatación de que la única comida en condiciones que hacían muchos niños de barrios periféricos es la que les daban en el colegio, y de que la masiva retirada de becas escolares de comedor en la zona ha dejado a esos críos en riesgo de inanición.  
 
Pero tranquilos: esos niños no pasan hambre, "solo" están malnutridos. Es una manera de mirarlo, claro, aunque parece buscar intencionadamente la confusión entre quien no tiene para comer y quien se alimenta mal, que son dos cosas realmente muy distintas.
 
Algunos tontuelos han echado enseguida las campanas al vuelo: los catalanes pasan hambre. Gran y satisfactoria noticia, ya ven, aunque nadie debería alegrarse de la desgracia ajena sobre todo cuando la viga en el ojo propio le puede acabar saliendo a uno por el occipital. Y es que la pobreza empieza a ser una realidad tangible en todo España, y parece obvio que hay Comunidades donde esa realidad tiene todos los números para manifestarse de un modo radicalmente más severo que en Catalunya. Otra cosa es los poderes públicos y la opinión publicada intenten ocultarla. Pero dejemos esas aguas ponzoñosas del catetismo carpetovetónico, y volvamos al tema que nos ocupa.
 
¿Dé donde viene todo esto? Digo, la malnutrición infantil, el crecimiento insospechado de la "exclusión social", la pobreza como fantasma que llama a las puertas no ya de las clases trabajadoras (pobres otra vez como en la larga postguerra española) sino de unas clases medias que hace tres o cuatro años cambiaban de piso cada cinco años, de coche cada dos y de lugar exótico de vacaciones cada verano. ¿De dónde ha surgido el monstruo que nos devora? Pues naturalmente de la destrucción y precarización del empleo en primer lugar, que ha dejado a cientos de miles de familias no  ya sin los ingresos a los que estaban acostumbrados, sino sin siquiera los mínimos para subsistir en una sociedad en la que el abismo entre precios y salarios no cesa de crecer mientras se hunde el consumo incluso de artículos necesarios para la subsistencia. Y desde luego, de la destrucción de la cobertura que el Estado del bienestar prestaba a los ciudadanos haciendo accesibles para todos la sanidad, la educación, las pensiones, la asistencia social... Hace 30 años fue posible una reconversión industrial en España que cambió el modelo productivo existente porque jubilaciones anticipadas y desempleo corrían por cuenta de un Estado socialdemócrata y saneado; hoy, los que son arrojados al paro a millones son condenados a la desesperación y el hambre como horizonte único e inmediato para ellos y sus familias. Esta es la realidad española.
 
Y si esto pasa con la población autóctona ¿se imaginan lo que está ocurriendo ya, aquí y ahora, en toda España me refiero, con los inmigrantes que se han quedado colgados de la brocha? Muchos de ellos lo han perdido todo: trabajo, vivienda, ahorros... a poco de haber reagrupado a sus familias en este país. ¿Y ahora, qué? No sé si recuerdan aquellos tiempos no tan lejanos cuando don Mariano Rajoy propugnaba el retorno de los inmigrantes a sus países de origen con billete de avión pagado, o cuando denunciaba el "efecto llamada" que medidas del Gobierno Zapatero como la legalización de trabajadores extranjeros y su inclusión en la Seguridad Social y el sistema de pensiones supuestamente tenían... ¿qué tiempos aquellos, verdad?
 
Al "efecto llamada" del Gobierno Rajoy ya solo acuden delincuentes: mafias rusas, chinas y otras por el estilo, que se establecen en este país como en un paraíso del blanqueo de cualquier dinero manchado de sangre y de mierda, dispuestos a comprar ladrillo construido o por levantar (nótese el severo rebrote de los incendios veraniegos selectivos en terrenos de interés: Serra de Tramontana en Mallorca, áreas de naturaleza cercanas a Madrid, etc) Recuerden que uno de los proyectos acariciados por el actual Gobierno español desde hace tiempo es facilitar el permiso de residencia a ciudadanos rusos que compren inmuebles en España.
 
¿Será ése el remedio contra el hambre que nos acecha? Quizá, pero antes de malvender el país así valdría más morir todos, ellos los primeros, de malnutrición o de lo que fuese. 
 

martes, 6 de agosto de 2013

España es un tango muy triste



1. Campeones en corrupción y podredumbre

Regresa uno al país después de unas cortas vacaciones, y lo encuentra mucho peor de como lo dejó, y mira que era difícil que pudiera empeorar.

Ahí tienen ustedes al corrupto Rajoy negándolo todo aunque le hayan cogido con las manos en la masa –esos impagables mensajes telefónicos suyos de apoyo y ánimo a su “amiguito del alma” y pagador en negro, Luis Bárcenas-; pues no pasa nada, y “fin de la cita”. Rajoy, un payaso que ni siquiera sabe leer correctamente el texto que le escriben. Tuve ocasión por cierto de ver el efecto surtido en varios canales televisivos argentinos y también en gente común, y comprobar como todos se tronchaban de risa ante la torpeza del majadero que preside el (des)Gobierno español.

Otra noticia de portada sobre España, ésta en la televisión oficial chilena, fue esos días el traspaso del jugador de moda en Chile desde el Colo Colo, primer equipo del país al… Mirandés. En España no hay dinero para los dependientes, pero un club de Segunda B arruinado por las deudas puede fichar impunemente al jugador estrella del fútbol chileno.

No es una operación aislada. Unos días antes los medios brasileños reforzaban lo sabido –que el fútbol español es una gigantesca lavadora de dinero negro y evasión de capitales- con otra noticia de similar fuste: según el club Santos de Brasil, de los 57 millones de euros que supuestamente ha percibido por el traspaso del jugador Neymar al FC Barcelona, en realidad entre ellos y una empresa intermediaria solo han percibido 17 millones, ignorando dónde han ido a parar los 40 millones de euros restantes. ¿Lo explicarán el FC Barcelona, La Liga de Fútbol Profesional, el Consejo Superior de Deportes, el Fiscal Anticorrupción, la Agencia Tributaria, el Gobierno español? Seguro que no.

Luego aparece ese asunto indecente a más no poder cual es el indulto concedido en Marruecos a un tipo supuestamente llamado Daniel Galván, de quien El País decía en sus primeras informaciones, que generalmente son las más interesantes por ser las reales, que se trata de un general iraquí que colaboró con los servicios secretos norteamericanos para liquidar desde dentro el régimen de Saddam Hussein. Al tipo se le proporcionó una identidad española, convirtiéndole en profesor de la Universidad de Murcia, lugar donde según el diario madrileño nadie le conoce. Y es que como en otros casos, los EEUU obligan a los servicios secretos vasallos, como el español, a hacerse cargo de agentes a los que dan nueva identidad, repartiendo cargas entre sus presuntos aliados con el mismo descaro con el que hace unos años obligaron a diversos países europeos entre ellos España, a quedarse con presos liberados de Guantánamo.

El caso es que el agente protegido por los servicios norteamericanos y españoles fue condenado en Marruecos a 30 años de cárcel por pederastia, y que apenas cumplidos dos le llegó un real indulto tras la visita del rey de España a Marruecos, estancia durante la cual el monarca español pidió a su homólogo marroquí la libertad del tal Galván, disfrazada la maniobra al incluirle en una lista con otros 40 presos españoles. Los indultos fueron concedidos. Nadie contaba sin embargo, con la reacción de la calle marroquí –probablemente inducida por los islamistas-, así que, en un gesto sin precedentes, el sátrapa de Rabat se ha visto en la necesidad de revocar el indulto concedido. Mientras, el Gobierno español y los medios a su servicio disparaban una catarata de mentiras según su costumbre, con las que intentar disimular su responsabilidad en esta farsa de encubrimiento. Demasiado tarde.

Ahora ya solo falta el análisis del experto antiterrorista de guardia. Por cierto, lleva una temporada bastante callado, el pobre; más le vale.


2. La Guardia Civil vigila

Llego al aeropuerto de El Prat tras un vuelo de 13 horas desde Santiago de Chile más la propina del transfer y puente aéreo Madrid-Barcelona. Después de un día entero de pasar controles de seguridad, ser cacheado a mano y con detector y ver mis pertenencias irradiadas por una colección de escáners, cuando por fin me dirijo a la salida un perspicaz guardia civil deduce mi condición de sospechoso a saber de qué tráficos dado que voy solo, sin afeitar, con la camisa por fuera del pantalón y empujando una maleta-baúl de considerables dimensiones y herméticamente cerrada para más señas (delante de mí han interceptado igualmente a una chica de aspecto aindiado, que viaja sola y que también lleva una maleta grande). A mi lado en cambio pasan centenares de jóvenes suburbiales del centro y norte de Europa, en manadas o en pareja, cocidos en alcohol a esta hora de la mañana (son escasamente las 9h); portan roñosas bolsas de viaje seguramente repletas de pastillas y cocaína con las cuales amenizar sus vacaciones, en este lugar de asueto salvaje para la “white trash” europea en que por decisión oficial se ha convertido España. Nadie les para, ni casi les miran a la cara. Es obvio que a esa gente no se les puede molestar, no sea cosa que se larguen con sus escasos euros a Croacia o a cualquier otro basurero veraniego por el estilo, y se fastidie así la principal y a este paso casi única fuente de ingresos del PIB español.

El guardia civil que me ha parado y que me hace abrir mi maleta habla mucho y rápido, con una cortesía falsa y estudiada. Hace preguntas sin parar, buscando contradicciones; pregunta qué llevo, dónde he estado, cuántas horas dura el vuelo desde Santiago de Chile, si tengo familia allí, si conozco a alguien (pienso después que debí contestarle que qué coño le importa a él si conozco o no a alguien en América o en cualquier otra parte…). Mis respuestas son secas y llevan mala leche, más que nada porque lo que está haciendo este tipo además de molestarme es un paripé inútil que no sirve para nada; lo saben él y sus jefes, por descontado. El verdadero negocio en tráficos ilegales está en otra parte (en los contenedores que llegan a diario al puerto de Barcelona por ejemplo, donde ya se han pringado por cierto bastantes colegas suyos según varios procedimientos judiciales abiertos en los últimos años), y en el menudeo que introducen esos búfalos rubios y coloradotes que pasan cerca de nosotros echándonos ojeadas furtivas, y que luego consumirán hasta no tenerse en pie antes de mear a ríos en nuestras calles cuando salen de las discotecas o lanzarse a la piscina del hotel desde el balcón de su habitación como colofón de eso que llaman vacaciones.

Curiosamente, la inspección finaliza de repente cuando las hábiles manos del guardia civil topan con dos volúmenes de cocina tradicional argentina que me regaló una amiga cordobesa; el policía incluso suelta un “disculpe”, tras indicarme que puedo cerrar la maleta. Se conoce que el hombre debió pensar que un lector de libros, de cocina extranjera para mayor inri, no da el perfil de narcotraficante.

Me marcho perplejo. Ya ven, luego dirán que la cultura no sirve para nada.

En la fotografía que ilustra el post, guardias civiles salen por una ventana del Congreso de los Diputados tras un "brillante servicio" llevado a cabo por la Benemérita institución el 23 de febrero de 1981.