martes, 1 de octubre de 2013

Continúa el fraude masivo en la venta de deuda pública española


Por primera vez en en la historia de España, esa cuyos orígenes fantasea de manera torticera la serie "Isabel", la deuda pública del Estado español ha superado a su Producto Interior Bruto (PIB). Dicho en corto, ni todo lo que produce España en un año bastaría para pagar la deuda contraída por el Estado. 

La pregunta pertinente es: ¿y para qué demonios ha servido tanta austeridad? ¿qué ha hecho el Gobienro español con el dinero presuntamente ahorrado, en qué lo han invertido?

Pues como sabe y publica todo el mundo fuera de España, en intentar taponar el agujero negro galáctico -él sí- por el que se está colando el sistema bancario español, eso monumental destrozo que causaran los mismos bancos con sus políticas de inversión en fondos-buitre alimentados con el dinero más sucio y sangriento, y de masiva evasión de capitales a paraísos fiscales. Ya dicen en las instituciones europeas y la prensa continental que los 44.000 millones de euros del rescate de la banca española no han servido para nada. Lo cierto es que además de ser una gota de agua en el océano, una buena parte de esos fondos se los han embolsado los directivos de los bancos mediante "aumentos de sueldos",  primas, dietas y otras formas de legalizar el robo. O simplemente se los han adjudicado como "indemnizaciones" en compensación por haber sido jubilados forzosamente, en los pocos casos en que se han producido estas situaciones cuando el escándalo público y la exigencia de responsabilidades han traspasado fronteras y eran ya insoslayables.

Por otra parte está el espinoso asunto de quién es el tenedor actual de la deuda del Estado español. El año 2012 supimos gracias a la prensa internacional que el Gobierno Rajoy robó el Fondo de Reserva de las Pensiones para comprar con él deuda pública española, ya que ni el especulador más demente acudía a esas subastas. Es decir, el Estado español se compró a sí mismo la deuda que emite con el dinero destinado a asegurar la vejez de millones de españoles durante las próximas décadas. En un solo año liquidaron el 90% de ese fondo, y claro, ahora "no pueden garantizar las pensiones" ¿Cómo las van a po der garantizar, si en solo 12 meses vaciaron la caja para comprar unos títulos que no valen ni el papel en el que están impresos?

Y sin embargo, en 2013 se sigue subastando deuda pública española. Y se vende, ya lo creo que se vende. ¿Quién es el comprador? Ayer mismo lo desvelaba un economista en el programa Al Rojo Vivo, de la cadena de televisión La Sexta: ¡son los propios bancos españoles! Alucinante.

En resumidas cuentas las mismas instituciones financieras que vía Gobierno español recibieron los fondos del rescate europeo, han formado un cártel para comprar la deuda pública que emite ese mismo Gobierno. Hasta el momento, han adquirido el 90% de los títulos vendidos en 2013. 

Llegados aquí cabe preguntarse: ¿con qué fondos y a cambio de qué el cártel bancario español ha aceptado hacer el favor al Gobierno Rajoy de adquirir prácticamente íntegra su deuda pública?.     

La respuesta es obvia: naturalmente, con cargo a la "austeridad presupuestaria" española alcanzada mediante esas "políticas de ahorro" que destruyen servicios públicos y trasvasan a los usuarios que los han pagado a servicios privados, tras los cuales no es difícil adivinar a los bancos más nombrados del país.

El precio de esa colaboración gansteril: la inmunidad para la casta bancaria española por sus desmanes pasados, y seguramente por los que ya están perpetrando y por los futuros..

Por tanto la austeridad quasi autárquica del Gobierno neofranquista español no es solo ideología, también tiene un importante componente de rapiña económica. 

Ocurre que estos suicidas y sus "políticas" nos llevan de cabeza a la ruina más absoluta, en caso de que no nos desembarecemos de ellos y de sus políticas a la mayor rapidez posible.

En la imagen que ilustra el post dos de los máximos responsables del fraude financiero español, ambos dirigentes históricos del Partido Popular: el actual presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el expresidente del Gobierno y presidente de Caja Madrid/Bankia, Rodrigo Rato.



jueves, 26 de septiembre de 2013

Ángela Merkel, de agente de la Stasi a reina del FMI


La victoria de la derecha en las elecciones alemanas ha sido contundente aunque insuficiente. Alemania ha demostrado ser una sociedad entregada al neoliberalismo luterano que encarna la Sra. Ángela Merkel, aunque ciertamente no haya un entusiasmo general en el país por semejante ideología ni sobre todo, por las consecuencias brutales de su aplicación en Alemania, aunque sí cuando se aplica en forma de "recetas alemanas" a otros países.  
 
En realidad quien ha vencido en las elecciones no ha sido Merkel sino una coalición de intereses y miedos, sumados a la incomparecencia de las izquierdas políticas alemanas, fragmentadas, atomizadas y en trance de lenta, o no tan lenta, desaparición orgánica.  Mientras el SPD, el segundo partido más viejo del mundo después del Conservador británico, se despeña sin remisión desde que el año 2000 abrazara el credo "social-liberal", "tercera vía blairiana" o como quiera llamarse a esa estafa política que hace bandera de la inanidad intelectual e implica  la renuncia absoluta no ya a tener y defender propuestas de izquierdas, sino incluso a ostentar una ideología propia cualquiera que no sea el mantenerse en el poder o sus afluentes; Die Linke no acaba de arrancar, estancado tras la desaparición de la escena política de Oskar Lafontaine y por causa sobre todo de su escasa penentración en los lander occidentales, lo que le convierte en un blanco fácilmente estigmatizable por la propaganda del sistema como una organización heredera del infame régimen "comunista" que imperó en la Alemania del Este;  los Verdes, por último, llevan una década escorándose tan a la derecha que algunos de sus propuestas no es que sean ya perfectamente digeribles por la CDU, es que la sobrepasan en la defensa de los intereses neoliberales. 
 
Al frente de este tinglado que es el Estado alemán contemporáneo, teóricamente presidido por un señor del que en realidad nadie, ni siquiera en Alemania, es capaz de recordar su nombre y apellidos y menos todavía las funciones que ejerce, se encuentra una mujer hija de un estirado pastor protestante luterano, antigua dirigente de las Juventudes Comunistas de la RDA, agente de la Stasi infiltrada en las organizaciones estudiantiles germano-orientales y en comunas juveniles "okupas" del barrio de Kreuzberg, en el sector occidental de Berlín, y después en las juventudes del partido democristiano, la CDU, primero en la zona oriental y después en todo el país. El destino de Ángela Merkel lo narró John Le Carré, hace 25 años en un cuento suyo, cuando ni siquiera él sabía que existía esta Circe al revés  que convierte a los cerdos en hombres y les entrega los girones de los gobiernos, la banca y las empresas de los países del sur de Europa.
 
En su relato premonitorio, Le Carré hablaba de un agente de la policía política "comunista" polaca infiltrado en la Iglesia católica desde que siendo un muchacho fue enviado al seminario hasta que alcanza la silla episcopal de una de las más importantes diócesis polacas durante el derrumbe del Imperio soviético y la subsiguiente caída de los gobiernos satélites vasallos. El caso es que según narra Le Carré el tipo había vivido e interiorizado tan eficientemente ambos papeles, el de espía y el de cura, que alcanzó el punto en el cual ni él mismo sabía dónde acababa el uno y comenzaba el otro. Quien vive vidas vicarias al servicio del poder suele acabar sufriendo estas esquizofrenias, hasta el día en el que descubre que en realidad está sirviendo al mismo amo.
 
¿Cuándo supo la señora Merkel que el dios del Kremlin y el de la Bolsa de Frankfurt eran el mismo y por tanto, un único y verdadero dios? Sería bueno saberlo. A veces he pensado cómo habría sido esta mujer si el régimen de la RDA hubiera sobrevivido y ella hubiera llegado a mandar la policía política, la Stasi, o incluso, por qué no, hubiera alcanzado la cúspide de aquél régimen "comunista".
 
Lo pienso, y me da miedo solo de pensarlo. Y es que con esos mismos mimbres, se levantó el Tercer Reich de los Mil Años; o se dejó suelto a Julio Anguita en el PCE español, sin ir más lejos.
 
En la imagen que ilustra el post, Angela Merkel en su época de presidenta de la ‘Freie Deutsche Jugend’ (FDJ), las juventudes comunistas de la Alemania Oriental.
 

viernes, 20 de septiembre de 2013

El regreso de Billy el Niño


En los años del tardofranquismo y comienzos de la Transición se hizo tristemente famoso en Madrid un policía, inspector de la Brigada Político Social ("la policía secreta" franquista), apodado Billy el Niño, personaje que destacaba incluso entre el selecto ramillete de torturadores que formaban la élite represiva de la policía franquista, dadas sus marcadas características de sádico psicópata.
 
El nombre real de Billy el Niño es José Antonio González Pacheco, y según El País hoy tiene 67 años. Hace años que abandonó la policía, y no se sabe a qué se dedica. Seguramente a nada bueno.
 
Una jueza argentina ha decidido pedir la detención y extradición de ese torturador franquista en el marco de la querella presentada en el país americano por españoles familiares de presos políticos encarcelados, torturados y asesinados durante la dictadura fascista española (1939-1975). Junto a González Pacheco, la jueza María Servini de Cubria ha pedido la extradición del mando de la Guardia Civil Jesús Muñecas Aguilar, del comisario de policía José Ignacio Giralte González y de un escolta de Franco llamado Celso Galván, que ahora se ha sabido falleció en 2009.  
 
Por cierto que Jesús Muñecas era capitán de la Guardia Civil en 1981 y fue uno de los hombres de confianza del teniente coronel Tejero en el asalto al Congreso de los Diputados, llevado a cabo por fuerzas de ese instituto armado el 23 de febrero de aquel año. Las conversaciones grabadas entonces dan idea de que Muñecas era un fascista fanático, al que seguramente le habría encantado dar gusto al gatillo en aquella ocasión.
 
Según informa El País, "la policía (española) está obligada a arrestar a los tres imputados" una vez le llegue la orden de Interpol emitida a instancias de la jueza argentina. Cuando se detenga a los tres nada presuntos criminales (que están reconocidos por múltiples testigos que sufrieron sus "atenciones"), estos pasarán a disposición de la Audicencia Nacional, quien deberá decidir sobre su extradición a Argentina. Finalmente será el Consejo de Ministros español quien deberá aprobarla o denegarla.
 
Un detalle importante es que al estar acusados de crímenes contra la Humanidad, los delitos que se les imputan no prescriben.
 
A Billy el Niño sus víctimas le describen como un individuo de baja estatura, feo, regordete y con ojos saltones. Y muy corto de mente. "No era un funcionario que torturaba, era un torturador compulsivo, disfrutaba haciéndolo", dice en El País una de sus víctimas, una mujer vasca. En las sesiones de tortura que dirigía daba puñetazos, patadas, culatazos con la pistola y bramaba insultos que en boca de aquel ser obsceno y seguramente lleno de complejos debían sonar ridículos, a pesar de la brutalidad fuera de control que exhibía.
 
Ese animal dañino ha estado suelto todos estos años (¡cuarenta años!), impune, hasta que una juez argentina lo ha convertido en justiciable. El aparato judicial español debería morirse de vergüenza, en el improbable caso de que sus integrantes conozcan ese sentimiento.
 
En la fotografía que ilustra el post, el policía torturador franquista José Antonio González Pacheco, conocido como Billy el Niño, en una fotografía de principios de los años setenta del pasado siglo.
 
 

martes, 17 de septiembre de 2013

La vía hispano-catalana al fascismo


El pasado día 11 de septiembre y durante el acto oficial de conmemoración de la Diada Nacional de Catalunya en la Librería Blanquerna, aneja a la sede de la delegación de la Generalitat de Catalunya en Madrid, un grupo de terroristas de extrema derecha españoles irrumpieron  en la sala profieriendo gritos de carácter fascista mientras empujaban y zaradeaban a los asistentes. Tras ocupar violentamente la tribuna y arrojar al suelo una bandera catalana, lanzaron gases lacrimógenos contra las personas presentes.  Durante la agresión los terroristas desplegaron trapos de colores con simbología fascista. Uno de ellos en concreto mostró una bandera del partido fascista español Falange, responsable del asesinato de decenas de miles de ciudadanos españoles durante 1936-1939.   
 
Quien al parecer lideraba al grupo de atacantes es un individuo harto conocido no solo por su larga actividad en grupos fascistas españoles, sino también por sus vinculaciones familiares con elementos de la oligarquía política y social española, ya que el individuo en cuestión es primo de Morenés, el actual ministro de Defensa (PP), cuñado de Méndez de Vigo (PP) cabeza del grupo de diputados del PP en el Parlamento Europeo, e hijo de una mujer asimismo miembro de la alta sociedad madrileña  que fue tesorera de Alianza Popular, el partido franquista del camarada Fraga Iribarne, origen del actual Partido Popular (PP). De casta le viene pues al galgo. Y se entiende mejor la impunidad de sus acciones. 
 
Anoche, en un espacio de la cadena televisiva de extrema derecha Intereconomía, el abogado de varios de los terroristas -detenidos al día siguiente ante el escándalo originado, pero puestos en libertad tras declarar ante el juez; a la salida fueron jaleados con gritos y saludos fascistas por sus compinches, ante la pasividad absoluta de la policía española que custodiaba los juzgados madrileños-, sostenía ante las cámaras con toda sangre fría que sus defendidos se habían conducido en todo momento de modo exquisito, y que en todo caso habían sido ellos los agredidos; y eso mientras se veían las imágenes del asalto al local, cuya sola visualización desmentía de plano como no podía ser de otro modo las mentiras disparatadas que profería el picapleitos.
 
Dos días después de los hechos, Francesc Vallés, diputado del PSC, dejó entreveer en unas declaraciones que el ataque contó sino con la complicidad sí al menos con el conocimiento de elementos policiales. Curiosamente, o no, en la Blanquerna no había ningún dispositivo policial que protegiera a los asistentes de un ataque como el finalmente sufrido, ataque que como digo era perfectamente previsible dado el creciente clima de tensión y enfrentamiento que los medios periodísticos y políticos de la derecha extrema/extrema derecha madrileña vienen propiciando en relación con la cuestión catalana.
 
En Barcelona, el mismo día 11 de septiembre, solo unas horas después, tres encapuchados quemaron una bandera oficial española, otra francesa, otra europea y un retrato del actual jefe del Estado español, durante un fin de fiesta independentista. Sorprende la pertinacia de los grupos fascistas por mancillar símbolos ajenos, y en el caso de los catalanes, por quemar en efigie a sus enemigos, un procedimiento por cierto inventado por la Inquisición española hace ya muchos siglos.
 
La quema de la bandera francesa es un brindis al sol de los fascistas pancatalanistas, pues no hay noticia de que ninguno de estos valientes haya llevado a cabo jamás una acción semejante en territorio francés, a pesar de que según ellos la Catalunya Nord gime oprimida por la République centralista y jacobina. Obviamente tienen sus razones para gallear solo desde este lado de la frontera, ya que, como es sabido, con la France no hay bromas.
 
En cuanto a la quema de la bandera europea, resulta asimismo altamente ilustrativa acerca de las pretensiones que animan a estos zotes y a quienes les financian, organizan y envían.
 
Curiosamente, o no, en este caso tampoco hicieron acto de presencia los Mossos d'Esquadra, la policía autonómica catalana, que como es sabido depende del actual Gobierno de derechas catalán. Y no es que los heroicos muchachos se escondieran: la acción se llevó a cabo desde lo alto de una tarima y con música patriótica que ambientaba el desarrollo del aquelarre, jaleado por decenas o cientos de entregados fans. Obviamente, la policía catalana se ha abstenido de identificar a posteriori al trío pirómano. Faltaría más.
 
Lo más curioso es que apenas un par de días después, en un programa de "debate" de TV3, la televisión pública/altavoz político del Gobierno autonómico catalán, los contertulios presentes se escandalizaban como un solo demócrata de que se pretendiera equiparar a los fascistas españoles que tiraron al suelo una bandera catalana en Madrid con los fascistas catalanes que quemaron banderas foráneas en Barcelona: hasta ese punto está embrutecida la llamada "sociedad civil" catalana.
 
El fascismo pues, en sus diversas versiones, campa a sus anchas por la vieja "pell de brau" (piel de toro) de Salvador Espriu. El famoso choque de trenes si se produce, no vendrá de la nada: habrá sido cuidadosamente fomentado desde un lado y desde el otro por quienes precisamente mayor responsabilidad tienen en evitarlo.
 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Las razones del rídiculo internacional de Madrid 2020

 
La derrota por aplastamiento sufrida por el proyecto olímpico del Gobierno Rajoy representa un revés tan duro, que a estas horas sus responsables deben andar pensando en su futuro fuera de la política. Claro que eso sería si tuvieran un gramo de sensatez en sus cerebros, cuando en realidad han demostrado hasta la saciedad carecer de ella.
 
La causa principal del ridículo planetario hecho en Buenos Aires por la España del PP y su Madrid 2020 ha sido el descrédito internacional de un Gobierno cuyas mentiras, engaños y disimulos son escarnecidos por la prensa del mundo entero y especialmente por la europea, que al contrario de lo que ocurre con sus homólogos en España no vacila en poner el dedo en la llaga una y otra vez en las desnudeces y miserias de un proyecto político, por llamarlo de alguna manera, rancio y fallido, conducido además por una banda de corruptos e incompetentes.
 
Es así que esa llamada "marca España" compuesta de sol, toros y juerga pastillera que define el país que de modo suicida vende el Gobierno allende nuestras fronteras, ha acabado lógicamente por cuajar una imagen internacional de España como país poco confiable y dirigido por irresponsables. ¿Recuerdan cuando en los ochenta y primeros noventa nos llamaban "los alemanes del sur"? Qué lejos quedan aquellos tiempos de eficiencia y avances. En resumidas cuentas, en pocos años la derecha neofranquista ha logrado devolvernos al pasado más infame de este país, a la época de sus propios orígenes, cuando España era el apestado de Europa por causa del Régimen franquista. 
 
La humillación sufrida por las élites políticas y económicas españolas en Buenos Aires expresa toda la desconfianza acumulada hacia ellas en el ámbito internacional, y no solo en el estrictamente deportivo o del negocio-espectáculo que representan unas Olimpíadas. El mismo sábado por la noche, un periodista de la SER recordaba que unos días antes un miembro del COI con derecho a voto le preguntó cómo era posible que, "con la que estaba cayendo y con un 27% de paro, España pretendiera organizar unos Juegos Olímpicos". ¿Cómo es posible que el presidente del Gobierno de un país rescatado financieramente por la Unión Europea le diga al COI que su Gobierno "garantiza" el coste económico de los Juegos, y que cubrirá los gastos pendientes con cargo al presupuesto público?
 
Pero la desconfianza hacia esa España no es solo política y económica. Hace mucho tiempo que los manidos éxitos del deporte español están en cuestión en todo el mundo... salvo en España. De las cuatro preguntas hechas a la candidatura española por los miembros del COI tras su presentación oficial, dos tuvieron que ver con el dopaje masivo en el deporte español, y de ellas una mencionaba directamente la destrucción de pruebas relacionadas con la Operación Puerto. Por ahí anda la ex atleta Marta Domínguez convertida en senadora del PP y exonerada oficialmente de toda culpa, ella que según las pruebas policiales ha sido la cabeza de la más importante red de distribución de sustancias dopantes en España, en comandita con el siniestro doctor Eufemiano Fuentes; es solo un ejemplo, entre otros muchos.  
 
Es a esta España arruinada, facha, tramposa y dirigida por corruptos a la que el COI ha dicho no. Y los ciudadanos conscientes y honrados deberíamos alegrarnos por ello.
 
Mi enhorabuena a los madrileños y a los españoles en general.
 
En la imagen que ilustra el post, bolsas de sangre de atletas requisadas por la Guardia Civil en la Operación Puerto, pruebas flagrantes de dopaje masivo en el atletismo de élite español, que posteriormente fueron destruidas por orden judicial.  

sábado, 7 de septiembre de 2013

España no se puede permitir unas OlimPPiadas



1. Rajoy en la presentación de la candidatura OlimPPica de Madrid: "El Gobierno español garantiza económicamente" el evento. Simplemente asombroso.

2. En 2050 todavía estaremos pagando la mierda de las OlimPPiadas de 2020... si es que Tokio no las quiere (única posibilidad real de que gane la candidatura de Madrid).

3. ¿Vieron a Mariano Rajoy en la presentación ante el COI? no es que no hable inglés ni francés ni nada, es que apenas farfulla el castellano. Y sigue leyendo, incapaz de memorizar un discurso de cinco minutos. ¿Cómo se puede ser tan inútil e indolente?

4. Según le ha dicho Rajoy al COI, "España es el país cuyas exportaciones han crecido más en toda el área europea". Naturalmente: los productos de calidad españoles son masivamente malvendidos a precios irrisorios en el extranjero, mientras aquí nos tenemos que conformar con sucedáneos. Intenten encontrar plátanos de Canarias en España, y entenderán lo que digo.

5. La prensa europea lleva días escandalizándose de como un país con el 27% de paro sobre población activa, un 50% de paro juvenil y una economía arrasada pretende organizar unos Juegos Olímpicos. Diarios como Bildt y Die Welt fustigan la "irresponsablidad" de un Gobierno y de unas élites políticas y económicas enfangadas en la corrupción mientras el país entero se desploma,

6. La burbuja inmobiliaria que se pretende crear con Madrid 2020 reventaría España con mayor eficacia que 17 referéndums independentistas en cada una de las comunidades autónomas. Por lo demás las únicas Olimpíadas en las que la EsPPaña oficial ganaría todas las medallas serían las de corrupción, arrogancia y capacidad de mentir.

7. No sé dónde se harán finalmente los Juegos Olímpicos de 2020, pero si para entonces queda en el mundo un átomo de justicia, los Rajoy, Cospedal, Botella, I. González etc, verán la inauguración desde la cárcel.